viernes, septiembre 29, 2006

¡Urge resolver Oaxaca!

por Leo Zuckerman
publicado el 29 de septiembre en Excélsior


Es lo que muchos demandan. Pero todos están pensando en la resolución de la coyuntura actual que, como el queso típico del estado, está muy enredado. Sin embargo, lo que urge solucionar es el problema estructural de Oaxaca que es la falta de desarrollo económico.

El estado sureño ha sido desde hace mucho uno de los más pobres del país. No ha logrado desarrollar motores de crecimiento económico que produzcan bienestar social. En el tren de la economía nacional, Oaxaca se encuentra muy rezagada, hasta atrás, junto con estados como Guerrero y Chiapas.

Sin embargo, la entidad chiapaneca ha venido superando algunos de sus entrañables rezagos desde la rebelión zapatista de 1994. Los gobiernos de Zedillo y Fox entendieron bien que, para resolver la subversión de Las Cañadas, había que invertir dinero público mejorando la infraestructura y creando empleos. El que visite estos días a Chiapas se percatará cómo el estado ha cambiado gracias a una inyección importante de recursos públicos. Regiones que antes se encontraban prácticamente aisladas, ahora cuentan con vías de comunicación. Vaya, hasta hay un equipo de futbol de primera división que juega en un estadio nuevo.

Si bien Chiapas sigue teniendo problemas, en la última década ha superado algunos de sus atrasos. El resultado político es palpable. En agosto se llevaron a cabo elecciones de gobernador muy competidas, cuestionadas por el candidato perdedor, pero hasta ahora ha imperado la paz social; ningún actor político se ha salido del cauce institucional. El movimiento zapatista, por su parte, se ha diluido al punto de que el subcomandante Marcos ha trasladado sus operaciones a la Ciudad de México.

En el caso de Oaxaca, todo el mundo está pensando en resolver la coyuntura actual, ya sea por la negociación, el uso de la fuerza pública o ambas. Como si después, por arte de magia, llegarán la tranquilidad y la prosperidad. No, el verdadero reto ahí se queda. Porque Oaxaca seguirá siendo un polvorín permanente que requiere la solidaridad (entiéndase recursos públicos) de los otros estados para superar sus rezagos económicos y sociales.

Y al margen de fortalecer los programas gubernamentales que entregan dinero a los más pobres, lo que necesita Oaxaca es desarrollar su economía. Tiene con qué. Un posible motor de crecimiento es la región del istmo de Tehuantepec donde, con los incentivos y la infraestructura adecuados, podrían establecerse industrias que necesitan salidas rápidas a los océanos Pacífico y Atlántico, vía los puertos de Salina Cruz o Coatzacoalcos. La Ventosa, ubicada en el istmo, ofrece una oportunidad fantástica de generar energía eólica. Otro polo de desarrollo y generación de empleos son las paradisíacas playas que demandan mejores accesos carreteros y aeronáuticos. Finalmente, la ciudad de Oaxaca ofrece un atractivo turístico único en el mundo que, si bien comenzaba a explotarse, ha sufrido un duro revés con la presente crisis política.

En Oaxaca debe haber una decisión de Estado para promover el desarrollo económico. Un buen desenlace a la coyuntura actual sería que 2006 se convierta para Oaxaca en lo que fue 1994 para Chiapas: un annus horribilis que le abrió los ojos (y la chequera) a la nación de rezagos groseros que deberían avergonzarnos a todos los mexicanos.

LEO ZUCKERMAN

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

yo creo que no todos los maestros se merecen el aumento que estan pidiendo, mas de la mitad de los maestros compran su plaza y no tienen los conocimientos,ni la capacidad para desempeñar correctamente dicha labor, ademas todos los años hacen lo mismo se adueñan del zocalo, y lo llenan de basura.

6:43 p.m.  
Anonymous Anónimo dijo...

yo creo que no todos los maestros se merecen el aumento que estan pidiendo, mas de la mitad de los maestros compran su plaza y no tienen los conocimientos,ni la capacidad para desempeñar correctamente dicha labor, ademas todos los años hacen lo mismo se adueñan del zocalo, y lo llenan de basura.

6:44 p.m.  

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