martes, octubre 31, 2006

Balance

por Denise Maerker
publicado el 31 de octubre en Excélsior


La tragedia de Oaxaca continúa. Ciento sesenta y dos días de conflicto en que el tejido social, la estructura administrativa y la vida económica de esa ciudad se ha ido deshilvanando. Ciento sesenta y dos días en que la sociedad se ha dividido y polarizado y donde a los viejos agravios hay que sumar ahora los nuevos: los muertos, los heridos, los robos, los trabajos perdidos, las humillaciones y la desesperación.

La entrada de la Policía Federal Preventiva y el regreso a clases de los maestros no solucionan el conflicto, son tan sólo el inicio de una nueva etapa que abre puertas pero que implica también graves riesgos.

Ciento sesenta y dos días después, quién pierde y quién gana con este conflicto. Es hora de hacer un balance.

El gobierno federal

Pierde. Para Fox y su gobierno no hay forma de ganar políticamente en este conflicto. Lo ignoraron durante meses y ahora parece que se convertirá en el triste epílogo de esta administración. La impotencia es el signo que ha caracterizado al gobierno de Fox y el manejo de esta crisis lo refleja fielmente. Quisieran que se fuera Ulises y no saben cómo; no querían mandar a la PFP y no pudieron evitarlo; necesitaban del PRI para solucionarlo y nuevamente no contaron con su apoyo.

La Policía Federal Preventiva

En riesgo. La Policía Federal está siendo sometida a una prueba de alto riesgo. Sí puede ganar porque su imagen está muy deteriorada luego de las operaciones en Lázaro Cárdenas y en Atenco. Por lo pronto sorteó milagrosamente la entrada sin que aquello se convirtiera en una desgracia de grandes proporciones, pero ahora está ahí, en medio de las pasiones de todos los bandos y expuesta a cualquier provocación de los radicales de la APPO y de los paramilitares de Ulises Ruiz.

Los maestros

Ganan. Al día de hoy, los únicos que pueden sacar un balance positivo de este conflicto son los maestros de la Sección 22 del SNTE y su líder Enrique Rueda Pacheco. En la minuta de acuerdos que firmaron el sábado pasado en Gobernación lograron todo: que se les paguen las quincenas que no trabajaron, el compromiso de la rezonificación de sus salarios, la liberación de los maestros presos, la cancelación de las órdenes de aprehensión que había en su contra y la designación de un encargado de la Secretaría de Educación Pública federal que servirá de intermediario.

La APPO

Pierde. Si se hubiera dado una salida negociada, Flavio Sosa y la dirigencia de la APPO se habrían convertido en un interlocutor indispensable de la nueva Oaxaca. La radicalización de parte de sus bases que se han comportado como simples delincuentes juveniles los pone en riesgo de convertirse simplemente en cabecillas de un movimiento violento. Los radicales de la APPO y los paramilitares de Ulises Ruiz son los que prácticamente obligaron a Fox a enviar a la PFP. Sin duda, mostraron prudencia y sensatez al llamar a sus simpatizantes a evitar enfrentamientos con la PFP, pero dan la impresión de que pueden perder el control en cualquier momento.

Ulises Ruiz

Cree que gana. Hace meses que Ulises Ruiz esperaba la entrada de la PFP e hizo todo para conseguirla. Cada vez que la APPO y la Sección 22 se acercaban a Gobernación aparecían los hombres armados y vestidos de civil que disparaban hasta matar a por lo menos uno de sus adversarios. Sin embargo, pensar que Ulises va ganando es un error. La tensión y los peligros que enfrenta hoy Oaxaca van a terminar convenciendo a los priistas de que para salvar algo del control que tenían sobre ese estado no basta con la presencia de la PFP. Va a caer, el asunto es cuándo y a qué precio.

El Congreso

Pierde. Quizá técnicamente la votación de los senadores fue la correcta y efectivamente la figura de la desaparición de poderes no era aplicable a este caso, pero eso es para los especialistas. Para todos los demás fue la prueba, una más, de que ni senadores ni diputados son capaces de resolver los conflictos y los problemas que enfrenta el país.

Los oaxaqueños

Pierden. No hay tiempo en los medios electrónicos ni espacio en los periódicos para contar todas las tragedias personales y familiares que ha provocado este conflicto. Detrás de cada imagen que transmitimos de enfrentamientos y violencia hay decenas de historias de miedo y dolor. Dos ejemplos recientes que no pudimos mostrar: Claudia, defeña que se fue junto con su marido arquitecto a vivir a la tranquila y bella Oaxaca tuvo el viernes pasado la mala suerte de quedar en medio del enfrentamiento entre paramilitares y appos en el que murió el fotógrafo estadunidense Bradley Will. En las imágenes vimos el enfrentamiento, los gritos, las carreras y el desconcierto. Vimos también que apedreaban y abrían casas de donde decían que salían los disparos. En una de ésas estaba Claudia sola y aterrada escondida en el baño. Los opositores a Ulises Ruiz entraron, robaron todo y destruyeron lo demás. Ella pudo escapar por la barda de atrás gracias a la ayuda de sus vecinos. Hoy sólo piensa en volver a la Ciudad de México.

Zenaida Vallarta, de San Isidro, Buenos Aires, lleva tres meses viviendo en un cuarto de azotea en la Ciudad de México, dejó todo para que sus tres hijos pudieran seguir yendo a clases.

Como éstas, son miles las historias que nunca podrán ser contadas pero demuestran que los grandes perdedores de este conflicto son, sin lugar a dudas, los oaxaqueños.

DENISE MAERKER

1 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

pues yo creo que realmente estan equivocados en decir que los oaxaqueños perdemos, ya que nosotros los habitantes de esta ciudad y vecinos del centro nos sentimos mas seguros con la presencia de la PFP, a lo mejor no se ha recuperado del todo la ciudad y areas conurbadas pero si es una bocanada de aire y alivio el que se siente de todas las agresiones que sufrimos varios habitantes mientras que no habia presencia de la policia local, la cual estaba tambien temerosa de que fueran agredidos por la appo ya que ahi no habia gente racional como han querido dar a conocer sus lideres, si realmente los medios pasaran como un habitante mas y desapercibidos se darian cuenta del problema que sufriamos todo habitante de esta ciudada, por que esa asamble agrede al por mayor a quienes no tienen su forma de pensar......... esa es una percepcion que e tenido del problema y por eso creo que nosotros los oaxaqueños hemos ganado ya la seguridad que desde varios dias ya exigiamos al gobierno federal

11:29 p.m.  

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