miércoles, noviembre 29, 2006

Noticia: Levantan barricada en Cinco Señores

por Daniel Pensamiento
publicado el 29 de noviembre en Reforma


La última barricada que mantenían militantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) fue retirada este miércoles por trabajadores de limpia pública, custodiados por la Policía Federal Preventiva (PFP), en el crucero conocido como Cinco Señores.

Alrededor de 150 trabajadores de limpia pública municipal, con seis traxcavos, retiraron los cascarones de camiones, camionetas, dos cajas de tráiler, postes y piedras que mantenía la APPO desde hace seis meses.

Los esqueletos de camiones quemados que sirvieron de refugio a las brigadas de la APPO, fueron aplastados para posteriormente retirarlos en camiones de
volteo.

En tanto, patrullas de la PFP y Policía Estatal hacen recorridos en el área de Ciudad Universitaria.

La barricada de Cinco Señores era la última que mantenía la APPO en la capital de Oaxaca, tras seis meses de protestas para exigir la renuncia del Gobernador Ulises Ruiz.

El operativo de limpieza inició a las 03:30 horas, y hasta las 07:00 se continúa recogiendo escombros en torno a las calles de Universidad, Ferrocarril, Periférico y La Noria, que convergen en el crucero de Cinco Señores.

Hasta el momento los trabajadores de limpia pública se han abstenido de retirar un camión, colocado en
el acceso hacia el área donde opera Radio Universidad, principal medio utilizado por la APPO para difundir sus mensajes en el Estado.

El pasado 2 de noviembre, militantes de la APPO repelieron en esa barricada a la Policía Federal Preventiva que ya había retirado el resto de sus puestos de control en la Ciudad.

Esta vez no hubo presencia física de seguidores de la APPO en el retiro de la barricada de Cinco Señores.

DANIEL PENSAMIENTO
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Noticia: Retiran las últimas barricadas de la APPO

por Jorge Octavio Ochoa y Alejandro Torres
publicado el 29 de noviembre en El Universal


Esta madrugada a las 4:30 horas, la Policía Federal Preventiva y la Secretaría de Protección Ciudadana del Gobierno del Estado liberaron el crucero de Cinco Señores, último bastión de la resistencia de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.

Elementos de la PFP y cuadrillas de trabajadores de limpia retiraron las últimas barricadas que se encontraban en las avenidas Periférico, Ferrocarril, Universidad y Prolongación La Noria, colindantes con la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

El operativo no encontró resistencia alguna por parte de los jóvenes universitarios, y sólo se escucharon algunas detonaciones de cohetes alrededor de las 04:20 horas.

A las 05:40 horas fue también retirada la barricada que cubría el acceso a Radio Universidad.

Un convoy de seis camionetas de la PFP y de nueve camionetas de la Secretaría de Protección Ciudadana iniciaron paralelamente patrullajes por toda la zona.

El secretario de Obras Públicas del Estado, Eriel Pérez Magaña, indicó que el operativo no fue acordado con la rectoría de la universidad. Sólo se respondió a una petición de los vecinos y a la ausencia de contingentes en las barricadas.

JORGE OCTAVIO OCHOA Y ALEJANDRO TORRES
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Saramago con los incendiarios

por Román Revueltas Retes
publicado el 29 de noviembre en Milenio


No sé a ustedes pero a mí me sosiega saber que la policía hace su trabajo. Naturalmente, muchos agentes de las guardias municipales y estatales son personas francamente impresentables a las que no se les deberían confiar tareas como detener a un ciudadano o vigilar a un delincuente, por no hablar de que circulan alegremente con armas de fuego. Una de las grandes asignaturas pendientes de la democracia mexicana es la creación de cuerpos policíacos bien pagados y, sobre todo, bien entrenados. El problema después sería la reconversión personal de miles y miles de oscuros individuos —algunos de ellos devenidos ya en auténticos delincuentes desde que llevaban el uniforme— en ciudadanos honrados. Casi sería peor el remedio que la enfermedad. En fin, por lo pronto tenemos ya a la Policía Federal Preventiva que viene siendo, con las fuerzas policiacas de muchos municipios del país (hablo, por ejemplo, de Chihuahua, de Aguascalientes o de San Pedro Garza García), una agrupación bastante confiable y profesional. Y, justamente, esa corporación, y no los agentes estatales ni los guardias de la capital oaxaqueña, están siendo los encargados de limpiar la casa y reestablecer el orden en la comarca de Ulises Ruiz. Ya era hora.

Don José Saramago puede simpatizar con la APPO de la misma manera como otros intelectuales tienen sus muy particulares querencias. Bien a bien no sabemos —y creo que tampoco lo ha de saber él— quienes son sus militantes y qué quieren realmente, más allá de que el líder visible sea un personaje de muy dudosas credenciales, tránsfuga de diversas organizaciones políticas y mercenario de causas redituables de necesidad. El asunto es que la aparición en el escenario de dicha organización ha significado la devastación de una ciudad, el derrumbe de su economía y la muerte de varias personas. El premio Nobel portugués vive a sus anchas en un lugar donde se respetan las leyes. En Oaxaca, hace falta que la policía, la PFP, detenga a los vándalos que incendian teatros y destruyen monumentos. Tan sencillo como eso.

ROMÁN REVUELTAS RETES
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Los nombres de Oaxaca

por Héctor Aguilar Camín
publicado el 29 de noviembre en Milenio


Rulfo dijo alguna vez que buscaba los nombres de sus personajes en lápidas olvidadas de los cementerios de los pueblos. Hubiera encontrado algún Fulgor Sedano o algún Pedro Páramo leyendo en estos días los periódicos que cuentan las cosas increíbles de Oaxaca.

Rogelio Pensamiento es uno de los líderes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Erangelio Mendoza es uno de sus consejeros. Selvis Núñez, su “coordinador de radio”. Marcelino Coache, uno de sus voceros, lo mismo que Macario Octalo. La responsable de los trabajos constitutivos de la APPOM (Asamblea Popular de los Pueblos y Organizaciones de México) lleva por nombre Argelia Ayala.

En la Unión Campesina de los Pobres manda Germán García Nube. El jefe del Ejército Popular Revolucionario es Francisco Cerezo. Uno de sus lugartenientes, el Comandante Antonio, se llama Jacobo Silva, y está preso desde 1999 junto con su compañera, Gloria Arena Agis, también llamada La coronel Aurora.

Un simpatizante herido de la APPO es Enerino Cruz. Una mujer muerta porque la ambulancia en que iba no pudo pasar una barricada de la APPO, se llamaba Eudocia Olivera.

La procuradora del estado es Lizbeth Caña. El director de Protección Civil, Lino Luria. La coordinadora de Comunicación Social del Gobierno, Luz Divina Zárate. El dirigente de la Confederación Nacional Campesina de Oaxaca, Elpidio Concha. Uno de los policías acusados de disparar contra Bradley Will es Juan Sumano. El fiscal para delitos contra el magisterio tiene por nombre Mayolo Coronel y el gerente general del Grupo Radio Publicidad de Oaxaca (RPO), Ruber Lagunas.

Entre los maestros señalados como “traidores al Movimiento Democrático Magisterial de la Sección 22”, estigmatizados como miembros del CCL (Club de Cerdos Lamebotas, hay un Pedro Pablo Guenduláin, una Orquídea Silva, un Bulmaro Juárez y una Anastasia Alavez.

Ya no suenan como de novela, porque los ha gastado el uso, pero vaya que lo son, los familiares nombres de Flavio Sosa, Heladio Ramírez, Florentino López, Ulises Ruiz Ortiz, José Murat Casab.

Y Diódoro Carrasco, y Gabino Cué.

Algo dicen estos nombres de la magia de Oaxaca, de sus sueños íntimos y sus adánicos fueros bautismales.

De tantos nombres únicos e imposibles, algo imposible y único había de salir.


HÉCTOR AGUILAR CAMÍN
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Trascendió

publicado el 29 de noviembre en Milenio

Que la razón por la que Flavio Sosa no corrió la misma suerte que su hermano Jorge, detenido ayer por la Policía Ministerial de Oaxaca, fue porque se encontraba reunido a unas cuadras de ahí con Samuel Ruiz.

La policía sabía en donde estaba Flavio Sosa, el líder más visible de la APPO, pero no quiso que el arresto se vinculara a la reunión que sostenía con el famoso Don Samuel, ex obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
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Orden y respeto

por Sergio Sarmiento
publicado el 28 de noviembre en Reforma

"La ley, sin la fuerza, es impotente".
Blaise Pascal

Felipe Calderón suspendió ayer el anuncio de los nombres de su gabinete de "orden y respeto", que corresponde a las carteras de Gobernación, procuración de justicia y Seguridad Pública, entre otras. La cancelación del anuncio pareció indicar que el propio Presidente electo tenía dudas acerca de quienes serán los encargados de estas carteras.



Las dudas son lógicas. En ningún campo tiene Calderón problemas tan serios como en éste. El nuevo Presidente necesitará contar con alguien que pueda negociar con la oposición, si ésta desea negociar, pero ante una situación de virtual insurrección en Oaxaca y de guerra abierta del narco el Estado debe recuperar el monopolio del uso de la fuerza. Y para eso se necesitan funcionarios de una energía especial.

Nadie que no sea Calderón, o alguien muy cercano a él, puede saber realmente lo que está pasando por la cabeza del Presidente electo. Pero lo que se especula es que su gran duda de ayer tenía que ver con la posibilidad de nombrar al ex gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña, como secretario de Gobernación en su próximo gabinete.

Todo el mundo conoce la deuda política que Calderón tiene con Ramírez Acuña. Fue éste quien primero lo apoyó como posible candidato a la Presidencia de la República. Poco le importó provocar el enojo del presidente Vicente Fox, que quería mantener control sobre los aspirantes panistas o promover la candidatura de Santiago Creel. Pero no es ésta -pese a lo que se piensa- la deuda que ha llevado a Calderón a considerarlo como posible secretario de Gobernación.

Ramírez Acuña se ha ganado una fama de duro en su paso por el gobierno del estado de Jalisco. Su decisión de utilizar firmemente la fuerza pública en contra de los agresivos grupos de globalifóbicos que convergieron en Guadalajara en mayo de 2004 le ha ganado mala fama entre los grupos de izquierda y le generó una serie de recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Pero esa misma rudeza puede ser la que necesite Calderón para enfrentar los retos que están surgiendo ante su próximo gobierno. Un secretario de Gobernación realmente duro puede ser la llave para controlar a la APPO que se fortaleció ante la tolerancia de Fox y de su secretario de Gobernación, Carlos Abascal.

Para que Ramírez Acuña o cualquiera, tenga éxito en la tarea, especialmente si continúa la insurrección de la APPO en Oaxaca, será necesario que la Secretaría de Gobernación tenga más dientes de los que tiene en la actualidad. Esto requiere construir una policía antimotines eficaz que emplee el mínimo de la violencia necesaria pero toda la que sea suficiente para alcanzar sus objetivos. Y en este momento no queda claro que la Policía Federal Preventiva, que se encuentra fuera del control directo de Gobernación, tenga esa capacidad.

Es indispensable, por otra parte, recuperar la capacidad de inteligencia de la Secretaría de Gobernación y de otras instituciones del Estado mexicano. Esto lo sabe mejor que nadie Calderón, quien ya como Presidente electo pudo revisar su ficha del Cisen sólo para encontrar que se le atribuía un matrimonio y un divorcio que nunca tuvo. Es tal la imaginación de los agentes del Cisen que incluso le dieron un nombre a esa supuesta esposa. Otras personas que han tenido oportunidad de revisar sus fichas del Cisen han encontrado yerros similares.

No podemos cerrar los ojos, sin embargo, ante el hecho de que, más que la APPO o los legisladores del PRD, el verdadero reto para la estabilidad del Estado mexicano proviene del narco. Las constantes ejecuciones en Michoacán, Guerrero, Nuevo León, Tamaulipas y otras entidades nos demuestran que estamos perdiendo la guerra contra los barones de la droga. Y la solución contra ellos no radica simplemente en tener a un funcionario de línea dura en la Procuraduría General de la República.

Recordemos que el general Rafael Macedo de la Concha era precisamente un procurador de línea dura. Pero sus golpes contra el narcotráfico no hicieron más que quitarle unas cuantas cabezas a la Medusa de la que salieron muchas otras más furiosas que las anteriores. Y a final de cuentas, cómo olvidarlo, el presidente Fox se vio obligado a destituir al militar porque éste mantuvo siempre la posición de que la PGR tenía obligación de obedecer la decisión del juez que ordenó el procesamiento de Andrés Manuel López Obrador por desacato.

No serán fáciles los nombramientos del nuevo gabinete de orden y respeto. No hay reto mayor para el nuevo gobierno de la República que los que se encuentran en este campo. Pero es muy poco probable que, sin importar quiénes sean designados, Calderón logre convertir la aplicación de la ley en algo común en nuestro país.

¿Pagarán impuesto?

Me parece razonable que Andrés Manuel López Obrador y los miembros de su gabinete alterno reciban un ingreso. No se puede pensar que los políticos, simplemente por haber ocupado cargos de responsabilidad, puedan vivir sin un ingreso lícito. Me parece correcto, por otra parte, que los legisladores del PRD dediquen una parte de sus dietas para pagar el sueldo de López Obrador, aunque creo que si los gobiernos de los estados perredistas cubren los ingresos de los "secretarios" estarían cometiendo un desvío de recursos. Cualquiera que sea la fuente del ingreso, sin embargo, estos miembros del "gobierno legítimo" deben pagar Impuesto Sobre la Renta. Si no estarían cometiendo evasión fiscal.

SERGIO SARMIENTO
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Costoso desenlace en Oaxaca

por Ubaldo Díaz
publicado el 28 de noviembre en La Crónica


... Desde la noche del domingo, la plática de algunos gobernadores reunidos en Tabasco, era sobre Oaxaca, de los enfrentamientos graves y como la administración de Fox hizo muy poco para resolver el conflicto magisterial, que se convertiría más tarde en una serie de peleas de todo tipo, con asaltos a la ciudadanía. Hace tres meses se comprometía a resolver el problema, pero ahora lo niega el secretario de Gobernación.


Aunque hay testimonio del compromiso, Carlos Abascal dijo ayer en Villahermosa que el “Ejecutivo nunca se comprometió” a solucionarlo, pues ello sólo corresponde a la sociedad de esa entidad. Sin embargo, comenta algún mandatario que se siente la mano de quien va a tomar el poder el próximo viernes.

Ahí en la Conago, Ulises Ruiz ratificó que aplicará la ley con todo rigor a quienes han participado contra la sociedad oaxaqueña y el patrimonio público y privado. Se avanza en la recuperación de la capital y se realizan todos los esfuerzos para normalizar las actividades cotidianas. Y de paso recordó que el conflicto se origina por la falta de recursos presupuestales para el magisterio.

En una semana todo cambió en Oaxaca, al grado que la PFP está dispuesta a ejecutar las órdenes de aprehensión contra los miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, por los daños causados a diferentes propiedades y aunque algunos de ellos andan amparados, sí pueden ser detenidos pues los delitos cometidos son graves.

UBALDO DÍAZ
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Oaxaca, operativo especial

por Pepe Grillo
publicado el 28 de noviembre en La Crónica


Parece que llegó la hora de Oaxaca.
Las policías locales quedaron bajo el mando de la PFP y 141 detenidos fueron enviados a una prisión de Nayarit.
Se prevé un “operativo especial”.
Los 300 millones de pesos en daños a monumentos históricos, la quema de 34 inmuebles y 20 autos, animó al ¡ya basta!
Es tarde, claro, pero peor hubiera sido que siga la impunidad.
Debe esperarse que no haya abusos de la autoridad, a pesar de la provocación de quienes buscan mártires para justificarse.


Orden de aprehender a Sosa
Además de 149 detenidos por las quemas del sábado, se giró orden de aprehensión contra Flavio Sosa, quien ha desaparecido.
La APPO se dobla, Gustavo López pidió diálogo sin condiciones con Gobernación, ya no exige el retiro de la PFP.
Diálogo “cuando —la Segob— quiera, a la hora que quiera, con las condiciones mínimas de seguridad para el traslado…”, clamó.
Lo más difícil, sacar de iglesias y la UABJO a jefes apistas y de maestros que allí se refugiaron...

PEPE GRILLO
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lunes, noviembre 27, 2006

Noticia: Anuncia guerrilla ataques en Oaxaca

publicado el 27 de noviembre en Reforma

La Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo, presunta escisión del EPR, anunció este lunes el inicio de ataques armados en Oaxaca, como respuesta a lo que llama la represión del Gobierno federal neoliberal en ese estado.

En un comunicado difundido esta tarde, la guerrilla también anunció la creación de la Asamblea Popular de los Pueblos de México (APPM), en la que confluyen el Ejército Zapatista, la APPO y la Convención Nacional Democrática de Andrés Manuel López Obrador.

Además, llamó a tomar los fusiles contra el enemigo común, al que identifica como la Policía Federal Preventiva (PFP), e hizo
responsable a las élites y dirigencias políticas de la "escalada" de conflictos que se verán en los próximos días .

La TDR-EP aseguró que se había mantenido al margen de los acontecimientos durante los 6 meses de conflicto, pero hoy decidió entrar en acción, tras el choque de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) y la PFP, ocurrido el sábado.

"El Comando Magonista de Liberación de la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo es una estructura respetuosa del movimiento popular y de la gesta libertaria pacífica y democrática que se está dando en nuestras tierras, pero no puede permanecer
ajena a los hechos de represión que el gobierno federal y estatal están instrumentando en contra del pueblo de Oaxaca.

"Hasta ahora, nos habíamos mantenido a la expectativa y en estado de alerta para evitar que el movimiento popular aglutinado entorno de la APPO fuese reprimido so pretexto de la acción revolucionaria armada, pero la brutalidad con que está actuando el gobierno neoliberal federal y estatal nos obliga a elevar nuestra voz y hacer uso de las armas para tratar de contener y disuadir la ofensiva neoliberal que no debe ni puede ser tolerada por ninguna organización revolucionaria", señaló en un
comunicado.

El grupo armado pidió desde hoy que sus ataques se deslinden de la APPO y agregó que sus acciones no cesarán hasta que Ulises Ruiz Ortiz renuncie al gobierno del estado.

"Deslindamos a todas las organizaciones del movimiento social oaxaqueño de las actividades político-militares que nuestro Comando Magonista de Liberación realizará en esta entidad, hasta que URO y su gabinete salgan del gobierno y sean castigados por sus crímenes de lesa humanidad.

"Y hacemos un llamado a las distintas fuerzas revolucionarias para que dirijan su protesta y sus fusiles en contra del enemigo común", señaló la
TDR-EP, que también pidió a los medios que no maquillen la "represión" en Oaxaca.

"Advertimos a la élite en el poder que al estar cancelando las vías legales y pacíficas de lucha en nuestro país, será la única responsable del escalamiento del conflicto social y político en curso, así como de la réplica revolucionaria armada", amagó la guerrilla.
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Noticia: Pide APPO reiniciar diálogo con Segob

publicado el 27 de noviembre en Reforma

La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) pidió este lunes a la Secretaría de Gobernación se reúna la mesa de diálogo, para buscar una salida al conflicto en la entidad.

Gustavo López, consejero de la APPO, afirmó que, a diferencia de ocasiones anteriores, el retiro de la Policía Federal Preventiva (PFP) de esta Capital ya no es una condicionante.

"Cuando quiera, a la hora que quiera, con las condiciones mínimas de seguridad para el traslado, pero también a partir del establecimiento de algunas medidas preliminares, como son el cese de la represión, el cese inmediato de la persecución y el hostigamiento
al pueblo de Oaxaca", dijo.

El representante sostuvo que durante la mañana de hoy han buscado se dé este encuentro con el Secretario de Gobernación, Carlos Abascal.

Desde el 9 de octubre pasado quedaron interrumpidas las negociaciones entre el Gobierno federal y la APPO.
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Noticia: Se acabó la tolerancia.- PFP

publicado el 27 de noviembre en Reforma

Ardelio Vargas, jefe del Estado Mayor de la Policía Federal Preventiva, dijo este lunes que 'se acabó la tolerancia para los grupos de la APPO', que rebasaron con actos de vandalismo las ofertas del diálogo del Gobierno federal.

"Ya se acabó la tolerancia señores, quienes infrinjan la ley van a tener su castigo. Las órdenes de aprehensión no las dicta la PFP, las dictan los jueces federales y los jueces locales", advirtió.

"Las órdenes de cateo tampoco las digo yo ni la PFP, las dictan las jueces,
simplemente nosotros cumplimos con ejecutar las mismas".

El alto mando policiaco confirmó que la PFP incorporó al Grupo de Operaciones Especiales (Gopes) para asumir el control de los patrullajes y cateos que realizarán en la búsqueda de militantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.

"Estamos cambiando gente de operación normal por operación especial. La Policía estatal ha estado retomando sus funciones bajo el control de la PFP", afirmó.

Ahora, se ha resguardado toda la Ciudad, añadió, con un
sistema de patrullaje permanente contra actos vandálicos y delincuencia.

"Vamos a cumplimentar órdenes de aprehensión y se van a realizar algunos cateos para lograr la detención de toda esta gente violenta que participó en los hechos pasados, donde incendiaron el Teatro Juárez, y parcialmente los juzgados".

Es algo inentendible, agregó, el Gobierno federal les abrió las puertas para el diálogo y negociación de sus demandas, pero respondieron con actos de vandalismo.

Vargas confirmó que la PFP realizó un
operativo especial de traslado de 141 detenidos por participar en los disturbios, hacia el penal de 'mediana seguridad' de Tepic, Nayarit.

"Todos, mujeres y hombres, y los que se sigan deteniendo, seguramente tendremos que sacarlos del Estado, porque no hay condiciones aquí para tenerlos. No hay jueces, tenemos que buscar lugares donde se tengan las garantías suficientes para que sean juzgados como marca la ley", insistió.
Vargas comentó que la PFP no violará la autonomía de Ciudad Universitaria ni desmantelará
Radio Universidad, respentando su libertad de expresión a pesar de no compartir la ideología que difunden por ese medio.

"No tenemos ninguna instrucción ni ninguna orden para entrar a la Universidad, nunca ha sido la intención de la PFP de entrar a Radio Universidad, eso se los hemos dejado claro", afirmó.
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Oaxaca: ¿narcoguerrilla?

por Ricardo Alemán
publicado el 27 de noviembre en El Universal


Resulta una obviedad señalar que el conflicto de Oaxaca está totalmente fuera de control. Por eso, porque al parecer no existe autoridad alguna capaz de hacer frente a la rebelión, no es ocioso formular la misma pregunta de hace seis meses: ¿qué manos mecen la cuna de ese gelatinoso problema?

Para el presidente Fox y para su secretario de Gobernación, Carlos Abascal, el enfrentamiento del pasado sábado entre la PFP y la APPO, que dejó los mayores daños materiales, y mostró un nuevo y peligroso perfil de lo que queda de la Asamblea Popular, ya no ameritó una reunión urgente del "siempre eficaz" gabinete de seguridad. Y no fue necesario, porque Vicente Fox departía en el rancho San Cristóbal con sus colaboradores, en una "memorable despedida". Total, a quién le importa que las llamas consumieran inmuebles históricos, miles de documentos oficiales, empresas privadas y automóviles de particulares. Peccata minuta.

El gobierno federal y el inútil gobierno estatal no saben o no le quieren decir a los ciudadanos qué manos mueven ese conflicto, que por lo menos en la mesa, frente a los líderes del magisterio y de la APPO, había sido negociado hasta hace poco más de una semana. Y si ya no están los maestros de la sección 22 en esa protesta, si una buena parte de las organizaciones que integran la APPO ya recibió promesas de que habría "borrón y cuenta nueva", ¿quién, entonces, sigue agitando las aguas, hasta niveles de verdadera guerra civil?

Los liderazgos que hace seis meses aparecieron como generadores de la protesta y luego creadores de la APPO -los señores Enrique Rueda y Flavio Sosa, entre otros-, ya no tienen control alguno en el conflicto porque su demanda de origen, que era de dinero, ya fue garantizada con creces. Menos lo tienen los grupos políticos, del PRI o de la oposición, quienes desde hace meses se enfrascaron en una cruenta venganza política que al final reportó pérdidas para todos; la quiebra económica, educativa, social y política de Oaxaca. Si el magisterio y la APPO ya no tienen control, si los grupos políticos locales tampoco lo tienen, y si el gobierno federal se niega a reconocer que detrás del conflicto existe la mano de grupos como el EPR, ¿entonces quién diablos agita las turbias aguas oaxaqueñas?

Y por supuesto que no faltarán las voces interesadas que dirán que se trata de una expresión social del pueblo organizado que está harto del gobierno del señor Ulises Ruiz, y que decidió salir a la calle para hacer justicia por propia mano; que financia con sus raquíticos ingresos el precario arsenal para la lucha; voces que exaltan el carácter represor del gobierno foxista. Lo mismo dijeron cuando el 23 de noviembre de 2004, en San Juan Ixtayopan, Tláhuac, una turba secuestró, torturó y quemó a tres policías de la PFP. "Es el pueblo cansado de tantos abusos", dijeron, y dos años después debió salir a los medios (al programa televisivo Código 2006) el señor Joel Ortega, secretario de Seguridad Pública del DF, para advertir que ya era tiempo de que el gobierno federal reconociera que en ese crimen participó el EPR, grupo también con presencia en Oaxaca.

En efecto, se puede acusar a los gobiernos federal y local de Oaxaca de todas las torpezas posibles; de dejar que el conflicto se "pudriera", de ser incapaces para manejarlo por las vías políticas, de lanzar fuego a la hoguera; pero también se tendrá que reconocer que los reclamos legítimos "del pueblo" no se expresan con la violencia mostrada en los seis meses recientes, y como lo hizo el pasado sábado un grupo de presuntos appistas, lanzados a la calle a causar los mayores destrozos posibles y en oficinas públicas bien identificadas. ¿Quién, entonces, está detrás? ¿A quién obedecen los que al amparo del anonimato y la anarquía ya no responden a líderes de la APPO, hoy calificados como traidores?

Existe una veta poco explorada en el terreno mediático, pero que en los días recientes parece tener nombre y rostro. Resulta que al decantarse el conflicto, cuando la dirigencia magisterial y de la APPO llegaron a un acuerdo político-económico para poner fin a las protestas, quedaron expuestos los grupos más radicales y violentos que se escudaban en la APPO; una nata social nutrida de bandas juveniles salidas de las regiones marginales de la capital oaxaqueña, que lo mismo responden a grupos de narcomenudistas que a sectores vinculados a presuntos guerrilleros. Para nadie debía ser una novedad la asociación causal narco y guerrilla, que también estuvo presente en las ejecuciones de Tláhuac.

Las crónicas recogidas por una buena parte de los enviados o corresponsales de la prensa nacional dejan ver, con claridad, el perfil de quienes repentinamente se convirtieron en feroces combatientes de primera línea en la lucha contra la PFP y para la destrucción de oficinas públicas. Todo esto a unos cuantos días de que la PFP lanzó una batida contra las narcotiendas de Oaxaca, entidad en la que, por supuesto, también operan poderosos cárteles de la droga. ¿Quién financia la nada barata rebelión en Oaxaca? Quien tiene dinero. ¿Y quién lo tiene? Al tiempo.

RICARDO ALEMÁN
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Oaxaca: la provocación como coartada

por Jorge Fernández Menéndez
publicado el 27 de noviembre en Excélsior


El jueves, el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, anunció que el largo conflicto en la entidad, que cumplía ese día seis meses, "había concluido", una declaración por lo menos extraña si veíamos lo que estaba sucediendo ese mismo día en el estado. Al día siguiente, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, aseguró que el conflicto no concluiría hasta que no se hicieran las reformas estructurales, políticas y sociales que el estado requería, pero negó que la administración de Fox le heredara el conflicto oaxaqueño al gobierno de Felipe Calderón, otra declaración por lo menos extraña, ya que, en cinco días, era, es, por lo menos difícil, concebir alguna reforma de fondo de las muchas que requiere Oaxaca.

El mismo viernes, cuando la APPO confirmó que bloquearía a la PFP en el Zócalo capitalino, sabíamos que estábamos ante una provocación, al tiempo que crecía el rumor en los principales círculos políticos de que buena parte de los dirigentes de la APPO, como el inefable Flavio Sosa, habían llegado a un "acuerdo privado" con el gobierno local. La acción del sábado se mantendría como la excusa que facilitaría la acción de las autoridades. Incluso en un gesto que fue, una vez más, difícil de entender, se ordenó, el mismo viernes, el retiro de 800 elementos de las fuerzas federales de apoyo alistadas en la entidad. Un retiro ordenado por su máximo jefe.

El sábado sucedió lo que tenía que suceder: la marcha se convirtió en una provocación descarada, realizada por los sectores más duros (y más manipulables) de la APPO. Y sus principales dirigentes, incluidos los de la oposición partidaria en el estado y los más relacionados con el EPR, con fuerte presencia en la dirigencia de la Sección 22, decidieron comenzar a poner distancia: se quedaron al frente de la marcha los sectores más radicales, los ligados con el ex CGH y otros grupos afines que son parte, en el complejo organigrama de la izquierda ultra, con la llamada coordinadora revolucionaria que fue la responsable de los bombazos detonados hace tres semanas en la Ciudad de México, mismos que pusieron de manifiesto el cisma, añejo, existente entre esos grupos armados.

La provocación se cumplió puntualmente: se agredió durante horas a la PFP con piedras y bombas molotov hasta que ésta respondió siguiente órdenes de sus mandos y esta vez no usaron resorteras, sino gases lacrimógenos y vehículos antimotines, que dispersaron rápidamente a los manifestantes, los obligaron a replegarse a la plaza de Santo Domingo, donde desconocieron a buena parte de sus dirigentes y terminaron, en una suerte de suicidio político, incendiando su campamento y varios vehículos, hoteles y negocios. Al momento de escribir estas líneas, extraoficialmente se dice que hay unos 200 detenidos y se ha hablado de unos tres muertos, como consecuencia de los enfrentamientos. El domingo en la mañana, mientras trabajadores del estado limpiaban lo que podían del desastre que ha quedado en el centro histórico, Ulises Ruiz se paseó por las calles del mismo por primera vez en seis meses. Para el gobernador, una vez más, el conflicto está solucionado.

No es verdad. Ruiz sigue en el poder porque las fuerzas de la PFP se enfrentaron a los manifestantes de la APPO asumiendo costos y con un despliegue que nada tiene que ver con el gobierno estatal. Sin la PFP hace mucho que Ruiz sería una suerte de Somoza peregrinando por otros rumbos. Y todos sabemos que las bayonetas pueden servir para muchas cosas menos para sentarse sobre ellas. Pero eso es lo que aparentemente quiere hacer el gobernador. No ha habido, en las últimas horas, ni llamados al diálogo ni gestos políticos ni anuncios de apertura alguna en lo político, en la justicia y en la transparencia del manejo de los recursos. Hoy la Federación pone 98% del presupuesto de Oaxaca, sigue sin poder auditarlo eficientemente y asume los costos de la utilización de la fuerza, mientras el gobierno estatal gasta como quiere los recursos y recorre las calles como si hubiera ganado una batalla en la cual su participación se limitó a esperar que el desenlace lo definieran los otros. Es verdad, llegó a los "acuerdos privados" a los que hemos hecho mención, pero, ¿alguien cree que eso garantizará la gobernabilidad y la tranquilidad del estado? El escenario futuro, sin cambios profundos, será de ingobernabilidad y explosiones de violencia, incluidas acciones armadas.

En Oaxaca, aún tenemos mucho por ver. Le queda al gobierno de Calderón buscar algo más que una mera solución coyuntural que le demuestre, además, a quienes creen haber ganado la guerra, aunque apenas se trató de una batalla, que sin reformas de fondo, el estado terminará abrumado por la ingobernabilidad cotidiana. El secreto, como hemos dicho muchas veces en el contexto de esta crisis, pasa por los recursos públicos, su utilización y las auditorías para saber cómo se han usado antes. Allí está el instrumento de presión y transformación, tanto ante el gobierno estatal como frente a la mayoría de los grupos que integran la APPO.

Gabinete, próxima llamada

No será hoy sino mañana cuando se anuncie el llamado gabinete de gobernabilidad. Sobre todo en el área de seguridad deben terminarse de tomar algunas decisiones clave para el futuro inmediato. Lo sabe el presidente Calderón porque es consciente de que los intentos desestabilizadores que deberá enfrentar su gobierno son políticos, pero estarán disfrazados de conflictos de seguridad. Hoy, los principales grupos del narcotráfico, sobre todo los Zetas, están redoblando la apuesta política que hicieron en las elecciones y buscan, claramente, la desestabilización. Están en su propia resistencia civil. El presidente Calderón deberá saber que quienes vayan a ocupar esas posiciones se la jugarán con él, porque allí estarán los mayores embates. Ahí no se puede improvisar.

JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
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Los falsos “líderes” de la guerra por Oaxaca

por Carlos Marín
publicado el 27 de noviembre en Milenio


Cada día es más evidente que dos de los más protagónicos “luchadores sociales” de dudosa representatividad, pero afiladas uñas para obtener canonjías y medrar del erario, se prestaron de manera consciente a jugar un sucio papel en el interminable drama que sufre la sociedad oaxaqueña.

El primero es el profesor Enrique Rueda, impulsor del paro magisterial que allanó el camino de la siniestra Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca.

El segundo es el saltimbanqui Flavio Sosa (ex perredista, ex militante del partido local Unidad Popular, ex alternativo social demócrata, ex promotor de la candidatura presidencial del doctor Simi), a quien al menos en dos ocasiones se le ha visto huir de sus propios correligionarios.

Ambos han sido útiles y dóciles compañeros de viaje de quienes se propusieron, contra los constitucionales, inaugurar en Oaxaca un gobierno “del pueblo”: EPR y FPR (Ejército y Frente Popular Revolucionario).

La vuelta al ostracismo de Rueda con el retorno a clases (pese a que su causa “irreductible” y no alcanzada fue la caída de Ulises Ruiz), y la admisión de Flavio Sosa en el sentido de que los atacantes de la PFP, saqueadores y pirómanos rebasaron el promiscuo liderazgo de la APPO, han dejado expuesta la profunda naturaleza de una operación ideológica y políticamente afín al senderismo peruano (inspirado en el maoísmo).

La de Oaxaca va definiéndose cada vez menos como la búsqueda de una salida política y cada vez más como una guerra popular prolongada, gracias a que sus incógnitos estrategas han sabido explotar socialmente una doble circunstancia: las inocultables torpezas y debilidades del gobierno oaxaqueño y el apanicamiento de la medrosa y agónica administración foxista, retada como está por el lopezobradorismo y preocupada porque la ceremonia de transmisión de poderes se realice con los menores costos posibles.

La maniobra del sábado para intentar cercar a los federales preventivos en el centro de la capital oaxaqueña fue un operativo paramilitar, por más que los appistas juren y perjuren que sus molotovs y sus cohetones no son “armas ofensivas”.

Una provocación semejante, a mucho menor escala, fue la que los macheteros de Atenco montaron en Texcoco para “desalojar” a la policía municipal que impedía la instalación de unos floristas. Ese mismo día ocurrieron los enfrentamientos en que un sujeto molió a patadas a un federal inerme y al siguiente se dio la desaseada “recuperación” de San Salvador por parte de las fuerzas , así les llaman, “del orden”.

Anoche, con Denise Maerker en televisión, Flavio Sosa volvió al manejo de falsas coartadas con el cuento de que hubo “francotiradores”, pretendiendo justificar el sañoso comportamiento de sus acelerados compas.

¿Quién volverá a tomar en serio a este cuate (o al profe Rueda) como interlocutor de un auténtico movimiento “social”?

CARLOS MARÍN
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Vamos todos juntitos al abismo

por Román Revueltas Retes
publicado el 27 de noviembre en Milenio


México es un país de círculos viciosos: a mayor pobreza, menos educación; a menos educación, mayor pobreza; a menos reformas, mayor estancamiento; a mayor estancamiento, menos reformas; a menor crecimiento, mayor turbulencia social; a mayor turbulencia social, menos crecimiento. Y así con muchas cosas.

Vean lo que pasa en Guajaca: los agitadores y esos remedos de maestros que han tomado de rehén al estado están haciendo justo lo que no hay que hacer: han acabado con el turismo, han destruido el comercio local, han sembrado un ominoso clima de desconfianza e incertidumbre. ¿Quién va a invertir en una ciudad que, paradójicamente, es uno de lugares más hermosos de la República? El supremo Gobierno promete dineros a raudales pero ¿no hubiera sido mejor que estos recursos públicos se usaran de manera verdaderamente productiva en vez de malgastarse meramente en una… reconstrucción? No fue una catástrofe natural, después de todo, sino algo provocado deliberadamente.

Esta enfermiza encrucijada entre lo deseable y lo posible seguirá estando en la agenda de Felipe Calderón como una piedra en el zapato. Los señores diputados podrán contratar empalagosas propagandas en la radio para enredarnos las cabecita y hacernos creer que se entienden fuera de lo oscurito pero la verdad es que, en los dos meses que llevaban luego de que se instalara la actual Legislatura, no habían aprobado ni una miserable ley. ¿Con ese Congreso va a negociar el futuro presidente las reformas que tanta falta le hacen a este país? Estas cosas se han dicho hasta el cansancio. Ya sabemos lo de Pemex, lo de los monopolios y lo de la inversión extranjera. Pero, de estos embrollos es imposible salir. No queremos. Sigamos pues perdiendo puntos en las clasificaciones de productividad y competitividad internacional. La tentación de la autodestrucción no es prerrogativa exclusiva de los sediciosos sino una manera de ser, un rasgo nacional alegremente compartido por los Appos y los encomenderos de los partidos políticos.

ROMÁN REVUELTAS RETES
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Trascendió

publicado el 27 de noviembre en Milenio

Que después de los duros enfrentamientos del sábado no queda un solo retén de la APPO en el centro de la ciudad de Oaxaca.

La PFP lleva a cabo patrullajes por toda la ciudad y se declara lista para impedir que la APPO reinstale hoy su campamento en la explanada del ex Convento de Santo Domingo.

El pronóstico es el de otro día violento.
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Oaxaca y San Lázaro: ¿ante provocadores sin control?

por José Careño Carlón
publicado el 27 de noviembre en La Crónica


Oaxaca pudo ser el sábado el ensayo general de la puesta en escena preparada para el próximo viernes en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Ante un eventual desbordamiento de las provocaciones a realizar el 1 de diciembre durante la toma de posesión del nuevo Presidente de la República —o de las respuestas a que están obligados sus guardias en caso de ataque— Amlo podría aparecer alegando (como Flavio Sosa el pasado fin de semana en la capital oaxaqueña) una real o fingida pérdida de control del comportamiento de sus seguidores.

Quien no se propone un fin no dispone los medios para alcanzarlo. Y quien no quiere riesgos de estallidos de violencia física no la convoca con la violencia verbal con la que la APPO llamó a enfrentar a la fuerza pública. O con la que Amlo ha llamado a impedir la toma de posesión del presidente elegido en las urnas y así declarado conforme a la ley por los órganos constitucionales facultados para hacerlo.

Los hechos del fin de semana podrían también marcar el inicio de una escalada de movilizaciones con la bandera de Oaxaca, pero en realidad con miras a conectar esas movilizaciones y potenciarlas con la convocada por Amlo contra la toma de posesión del presidente.

La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) anunció ayer que reinstalará su campamento de resistencia civil en la explanada del ex Convento de Santo Domingo, del que fueron removidos el sábado por la Policía Federal Preventiva.

Florentino López, uno de los voceros, desde las instalaciones de la Pastoral de la Diócesis de Oaxaca, adonde se replegaron sus seguidores, fue explícito al anunciar que su próxima “megamarcha” por las calles de Oaxaca será precisamente el 1 de diciembre.

Mientras en la ciudad de México integrantes de la propia APPO llegaron ya, ayer mismo, frente a Palacio Nacional, que en su interior es la sede de la primera Zona Militar del país y por fuera está fuertemente custodiado por granaderos, ingredientes con los que no es difícil armar una provocación de considerables proporciones. Por ahora, los manifestantes se limitaron a extraerse sangre para exigir la salida de la PFP de su estado. Según los organizadores de esta protesta, se utilizaron mil 571 jeringas con sangre que significan que la sociedad oaxaqueña no quiere más represión.

El enfrentamiento entre seguidores de la APPO y la PFP que derivó en la ocupación policial del campamento que el grupo mantenía frente al ex Convento de Santo Domingo empezó cuando una marcha de la APPO intentó sitiar durante 48 horas a los elementos de la PFP en el zócalo de la ciudad.

¿Oaxaca en marcha sobre la capital?

Y a ver si no escuchamos en las siguientes horas un llamado a sitiar también a los elementos de seguridad movilizados a las inmediaciones del Palacio Legislativo de San Lázaro, en el Distrito Federal.

Y a ver si no se desborda el caos, como en Oaxaca, cuando los amlistas y los apistas de la capital de la República les lancen —también como en Oaxaca— todo tipo de proyectiles a las fuerzas de seguridad.

Y a ver si no se generaliza la violencia y se extienden los combates si las fuerzas armadas responden con algo más que las varias descargas de gas lacrimógeno lanzadas en Oaxaca, a, también, algo más que cohetones, piedras y bombas molotov lanzados por los apistas en la entidad del sur.

Y a ver, finalmente, si Amlo no nos sale, en pleno desbordamiento, como Flavio Sosa, quien el sábado proclamó con una solemnidad refinada que “La APPO declara incontrolable la situación”, desde la jardinera del ex Convento de Santo Domingo donde intentaba ponerse a salvo de los suyos, una vez que su llamado a suspender las hostilidades fue respondido por sus propios compañeros con ofensas y reproches. “¡Cállate y ponte a pelear!”, le gritaban, de acuerdo a la pormenorizada información de Alejandro Torres en El Universal.

O peor, a ver si no nos resulta Amlo con que su “gobierno legítimo” quedó completamente rebasado por sus grupos de choque, en términos similares a los utilizados por Diego Enrique Osorno y Oscar Rodríguez, de Milenio, al informar ayer cómo “la dirigencia de la APPO quedó completamente rebasada, principalmente por los grupos de colonos, jóvenes anarquistas y estudiantes universitarios que conforman” su movimiento. “Es incontrolable esta situación. No podemos hacer nada en este momento”, declaraba Flavio Sosa, mientras se libraban los combates más intensos entre apistas y elementos de la PFP en el centro histórico de Oaxaca.

La última pregunta

¿Qué tal si el desmayo que sufrió el presidente Fox ayer es un hecho providencial —o calculado— que permita justificar su inasistencia el viernes a la toma de posesión del nuevo presidente, y con ello reducir las tensiones de la jornada?

JOSÉ CARREÑO CARLÓN
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domingo, noviembre 26, 2006

Noticia: Arde Oaxaca

por Daniel Pensamiento y Virgilio Sánchez
publicado el 26 de noviembre en Reforma


Esta ciudad vivió ayer uno de las días más violentos desde que inició el conflicto entre la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) --que exigen la renuncia del Gobernador Ulises Ruiz - y las autoridades estatales y federales.

En medio de enfrentamientos entre la Policía Federal Preventiva (PFP) y appistas en el Centro Histórico, estos últimos incendiaron el edificio del Tribunal Estatal de Justicia, una oficina gubernamental, una decena de vehículos y más de una docena de comercios. Además, causaron destrozos en 4 hoteles.

Mientras la PFP reportó 10 agentes lesionados, la APPO aseguró que 38 de sus simpatizantes fueron heridos, dos de ellos de gravedad.

El corresponsal de REFORMA fue lesionado levemente por el rebote de un proyectil con gas lacrimógeno.

Todo comenzó con lo que pretendía ser un cerco de 48 horas en torno a la PFP, que controla los accesos al Zócalo de la ciudad, y que derivó en un choque entre los dos bandos que se prolongó durante varias horas.

Alrededor de 10 mil militantes de la APPO
marcharon desde la Casa de Gobierno ubicada en Santa María Coyotepec --a 20 kilómetros de la Capital-- hasta el Zócalo.

Cerca de las 14:20 horas arribó el contingente de appistas cerca de la plaza principal gritando consignas contra Ruiz.

A las 16:50 horas, los elementos de la PFP interceptaron a un joven que llevaba un carrito con botellas de refresco y trapos como mechas en las boquillas.

Esto generó la reacción de los militantes de la APPO, que cubiertos con pasamontañas, paliacates y con cubre-bocas de
toallas sanitarias impregnadas de vinagre, arrojaron piedras y canicas con resorteras.

A los pocos minutos, la PFP respondió con descargas de gas lacrimógeno contra los appistas quienes se replegaron hacia el ex Convento de Santo Domingo, donde tenían un campamento.

Durante casi una hora hubo un intenso intercambio de proyectiles entre los dos bandos en varios puntos del Centro Histórico.

Brigadas de la APPO lanzaron cohetones, gases lacrimógenos, petardos y bombas molotov, lo que descontroló a los elementos
de la PFP.

Los policías contraatacaron con un intenso bombardeo de gas lacrimógeno y chorros de agua.

Para las 18:20 horas, los elementos de la PFP avanzaron de frente hacia las brigadas appistas, generando una estampida por todas las calles.

En medio de la refriega, seguidores de la APPO prendieron fuego al edificio del Tribunal de Justicia de Oaxaca, y a por lo menos 3 autobuses y 6 vehículos particulares.

Además, rompieron cristales, ventanas y puertas del Hotel Camino Real, al que literalmente
saquearon por tercera ocasión, y destrozaron los ventanales del Hotel Parador Dominico, del Real de Santo Domingo y de las Mariposas.

También incendiaron la Agencia de Viajes La Guelaguetza, y por lo menos una docena de comercios y restaurantes.

Por la noche, el Gobernador Ruiz reportó que la Policía Federal tenía a 60 miembros de la APPO aprehendidos.

Al cierre de esta edición, la PFP tenía asegurado todo el Centro Histórico.

DANIEL PENSAMIENTO Y VIRGILIO SÁNCHEZ
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Noticia: La APPO saquea y quema edificios

publicado el 26 de noviembre en Milenio

El cielo nocturno del centro histórico de la ciudad de Oaxaca quedó iluminado por el fuego de más de al menos 11 inmuebles y 25 vehículos particulares incendiados por los integrantes de la APPO, quienes a lo largo de la tarde de ayer se enfrentaron con los elementos de la PFP.


Después de marchar 20 kilómetros desde la casa oficial de gobierno al Zócalo con la finalidad de cercar a las fuerzas federales, jóvenes anarquistas, estudiantes universitarios y colonos rebeldes iniciaron una batalla que continuaba hasta el cierre de esta edición, aunque en menor intensidad.

Alrededor de las 4 de la tarde, por la calle de Alcalá, una centena de activistas lanzaron piedras a la columna de efectivos, quienes a su vez respondieron lanzando bombas de gas lacrimógeno.

Los enfrentamientos se propagaron a otros ochos puntos de la misma zona donde se libró de manera simultánea la disputa hasta cerca de las 7 de la tarde, cuando los federales lograron avanzar con todo y tanquetas hasta la explanada del Convento de Santo Domingo, sede del plantón de la APPO.

Como resultado, algunos edificios históricos, como la sede del Tribunal Superior de Justicia —Independencia y Avenida Juárez—y el Teatro Juárez —Juárez y Humbolt— fueron incendiados y resultaron en pérdida total; la Secretaría de Turismo, la delegación de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y los cuatro juzgados del Poder Judicial de la Federación; un Banamex, una casa particular —ambos ubicados en Porfirio Díaz y Morelos— y la Asociación de Hoteles y Moteles —Reforma y Constitución— fueron quemados también; decenas de casonas coloniales y establecimientos comerciales, incluyendo el Hotel Camino Real —5 de mayo y Murguía—, fueron saqueados.

La PFP implementó un plan de acción envolvente, reagrupando a diversas compañías que tenía ubicadas en las afueras del centro histórico, con la finalidad de cercar a su vez a la APPO.

A causa de las tres horas de beligerancia, las autoridades estatales reportaron la detención de más de 138 personas; fuentes de la PFP estimaban en 10 el número de elementos lesionados a causa de cohetones y bombas molotov.

De manera preliminar, la Asamblea Popular reportó por lo menos 38 activistas lesionados por las centenares de bombas de gas lacrimógeno lanzadas durante la refriega por los agentes de la PFP, quienes usaron también las tanquetas antimotines para contener las protestas.

Puestos de socorro reportaron la atención a por lo menos 50 intoxicados por el gas lacrimógeno. A causa de la situación, prácticamente todos los negocios de la ciudad permanecían cerrados, incluyendo la Central de Autobuses de la ADO, que canceló todas sus salidas.

Un documento interno de la PFP al que accedió MILENIO reporta los daños materiales y el número de detenidos referidos, y agrega que los operativos de la PFP se mantenrán en el centro de la ciudad, por lo que se descarta la incursión del Ejército.

Claves

Pérdida histórica


• El 11 de septiembre de 2005 fue reinaugurado el Teatro Juárez con una capacidad de aproximadamente 323 espectadores. El lugar que ocupa es el viejo edificio de la Cámara de Diputados, misma que se instaló en el Teatro Álvaro Carrillo.

• El archivo histórico que se encontraba en el Tribunal Superior de Justicia estaba clasificado en 27 secciones (distritos judiciales) y cada uno de ellos en dos series: Civil y Criminal (Penal), y la temporalidad que abarcaba su acervo documental iba desde mediados del siglo XVI a la primera mitad del siglo XIX.
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Noticia: Incendia APPO oficinas de gobierno, hoteles, vehículos

por Alejandro Torres
publicado el 26 de noviembre en El Universal


Una estela de incendios por diferentes puntos del centro histórico de la ciudad dejó el enfrentamiento entre miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y la Policía Federal Preventiva (PFP).

A la retirada de la APPO del centro histórico, y particularmente de su campamento en el ex Convento de Santo Domingo, algunos de sus integrantes, principalmente su llamada ala juvenil, ha incendiado varios edificios y automóviles.

Tan sólo en la zona conocida como El Llano, un parque ubicado al noreste del zócalo, se pudieron contar 18 vehículos incendiados, así como el edificio del Tribunal Superior de Justicia del Estado.

También fueron incendiados los edificios de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el del Registro Público de la Propiedad , la Facultad de Sociología de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Oaxaca.

De igual forma, sufrieron daños por bombas molotov el hotel Camino Real y otras dos casonas sobre la calle Macedonio Alcalá, donde se reportaron algunos de los combates más fuertes esta tarde y noche.

Un autobús de pasajeros que fue tomado por la APPO sobre la avenida Niños Héroes, fue incendiado parcialmente en la esquina de esa vialidad con Alcalá.

ALEJANDRO TORRES
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Noticia: PFP rechaza ataque de APPO y le arrebata Santo Domingo

por Alfonso Cruz
publicado el 26 de noviembre en La Crónica


La Policía Federal Preventiva (PFP) desalojó a los integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) de la plaza de Santo Domingo, luego de una jornada de violentos enfrentamientos que dejaron como saldo más de 15 heridos, decenas de intoxicados con gas, 60 detenidos y el incendio de la sede del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, entre otros inmuebles públicos y privados, por parte de los manifestantes.

La APPO fracasó en su intentona de “cercar” a las fuerzas federales en el Centro Histórico. Luego de una marcha en la que participaron cerca de 800 personas, el movimiento perdió fuerza, lo que dio pie a que los sectores más radicales iniciaran los enfrentamientos con la PFP.

Cuando los manifestantes fueron dispersados por los elementos de seguridad, corrieron hacia varias direcciones y la mayoría de ellos se atrincheró en la iglesia de La Merced, ubicada en la plaza de Santo Domingo, a la cual introdujeron los carritos de supermercados repletos de bombas molotov.
Otros contingentes se refugiaron en los templos de Los Siete Príncipes, Santo Domingo de Guzmán, La Compañía, El Carmen Alto y Bajo, cuyos encargados no hicieron ningún esfuerzo por evitar el ingreso de los apistas.

Cerca de las 16 horas, los apistas llegaron por distintos frentes al Zócalo, y se apostaron en calles cercanas al campamento de la PFP. De inmediato iniciaron actos de provocación, al lanzar a los uniformados piedras, palos y botellas de plástico, en donde se orinaron previamente.

Los apistas subieron a las azoteas de las casas para lanzar desde ahí a los policías decenas de cohetones, artefactos que en la punta, les sujetaron esquirlas metálicas. Además, les lanzaron bombas de fabricación casera y recipientes con sosa cáustica y diversos tipos de ácido.

Los elementos de la PFP respondieron con decenas de grandas de gas lacrimógeno y los enfrentamientos se prolongaron hasta cerca de las 21 horas, cuando desde Radio Universidad, les avisaban a los apistas que era mejor replegarse, sin decirles que habían sido superados por las fuerzas del orden.

A ocho cuadras de los enfrentamientos, el gas lacrimógeno lanzado contra los apistas, se percibía y causaba irritación a vecinos que salían de sus domicilios pretendiendo respirar aire fresco.

Mientras, unos veinte militantes de la APPO penetraron violentamente por la puerta trasera del hotel Camino Real buscando objetos con los que hacer frente a los policías federales, pero lo que sacaron fueron rejas de refrescos embotellados, líquido con el que se lavan el rostro para minimizar los efectos del gas lacrimógeno.

Los concesionarios de las principales empresas de transporte público, suspendieron paulatinamente el servicio a partir de las 11 de la mañana cuando inició la marcha convocada por la APPO y finalmente, alrededor de las 14 horas dejaron de hacer las “corridas” los autobuses, ante el temor de que las unidades fueran secuestradas.

En tanto, los apistas acudieron a la terminal de autobuses ADO para romper los cristales. Los pasajeros salieron despavoridos del lugar y la empresa decidió cancelar el servicio a partir de las 20:30 horas.

Al mismo tiempo, otros integrantes de la APPO prendieron fuego a la mueblería Nueva, ubicada sobre la calle Mariano Matamoros; el Teatro Juárez; las oficinas de la Asociación de Hoteles y Moteles de Oaxaca; las oficinas del Tribunal Superior de Justicia; un inmueble que anteriormente funcionaba como sala de cine “Versalles”, y el Hotel Camino Real, aunque éste no se quemó por completo.

Al abandonar la Plaza de Santo Domingo, los integrantes de la APPO prendieron fuego a varios de sus propios campamentos al grito de “no hay que dejarles nada a estos cabrones”.

Hasta le media noche de ayer se tenía el reporte de al menos 15 lesionados, entre ellos varios reporteros de medios nacionales y locales, entre ellos el reportero gráfico Amaury Guadarrama de la agencia Cuartoscuro, quien fue golpeado por los apistas acusado de “espía” y el corresponsal de El Financiero, quien fue recogido por una ambulancia de la Cruz Roja.

Por la noche, el gobernador Ulises Ruiz declaró que los enfrentamientos de ayer fueron “el último coletazo” del movimiento de la APPO, que está en decadencia, y afirmó que hay por lo menos 60 detenidos.

Además, responsabilizó a “grupos radicales de otros estados” de los enfrentamientos, como al CGH, “los panchos villas y los Atencos”.

Vocero apista y primo de Sosa, al penal

Después de haber sido detenido ayer por la noche por policías ministeriales vestidos de civil, el vocero de la APPO, César David Mateos Benítez, se encuentra recluido en el penal del municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz, ubicado a dos horas y media al sur de la capital del estado.

Fuentes de la Secretaría de Protección Ciudadana (Seproci) informaron que Mateos Benítez, y el diputado federal, Luis Sosa Campos, -este último primo hermano del líder de la APPO, Flavio Sosa-, fueron trasladados durante la noche a ese penal.

Sin embargo, César Mateos contaba con el amparo 1097/2006, otorgado por el juez octavo de distrito con sede en Oaxaca, Nelson Elías Morales Márquez, con fecha del pasado tres de noviembre, en contra de las acciones de un juez federal y un jefe regional de investigaciones.

Entrevistado al participar en la marcha que salió de su pueblo natal, San Bartolo Coyotepec, el líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), Flavio Sosa, dijo que César Mateos fue herido con un arma blanca en el interior del penal, pero esta versión no ha sido ratificada oficialmente.

ALFONSO CRUZ
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Noticia: Reinan en Oaxaca el caos y las llamas

por Marcela Turati y Patricia Briseño
publicado el 26 de noviembre en Excélsior


El centro histórico de esta ciudad se convirtió anoche en un polvorín y quedó sumido en el caos, el fuego y la anarquía, después de la batalla más violenta ocurrida entre antiulisistas y la Policía Federal Preventiva.

En el repliegue nocturno, a cuatro horas de iniciada la batalla, grupos de manifestantes que exigen la salida del gobernador quemaron una gasolinera, oficinas de gobierno, negocios, hoteles y vehículos, los cuales colocaron como barricadas, y destruyeron semáforos y el alumbrado público.

Los rebeldes se mantenían atrincherados en el parque conocido como El Llano e incendiaron el Teatro Juárez, antes sede del Congreso.

Por las calles oscuras, grupos de turistas que estaban hospedados cerca del Tribunal de Justicia que ardía en llamas y que está ubicado junto a una gasolinera, empujaban sus maletas, intentando conseguir algún taxi, para salir de la ciudad capital.

De manera preliminar, se conoce que anoche ardían, además de la gasolinera mencionada, las sedes de los tribunales federal y estatal, el ex cine Versalles y la representación de la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero en ninguno de los casos intervino el H. Cuerpo de Bomberos.

“¡Aquí esta empezando la primera revolución del siglo XXI!”, proclamaban algunos de los rebeldes durante la batalla, en su mayoría estudiantes, maestros y amas de casa, que iban preparados con máscaras antigás, viseras, cascos, paliacates o simples pañuelos humedecidos en vinagre.

Cuando las batallas cesaron, la oficialista Radio Ciudadana llamaba a la gente a salir a las calles y vengarse de los manifestantes, mientras que Radio Universidad exhortaba a la gente a no replegarse y “dar el último jalón” para expulsar al gobernador y a la Policía Federal Preventiva.

El caos fue aprovechado por varios pistoleros que dispararon desde sus automóviles contra la turba e hirieron a un joven en el jardín Conzatti, cerca del Arzobispado.

Flavio Sosa, uno de los líderes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), convocante de la marcha que terminó en revuelta, culpó a policías ministeriales de las agresiones.

Hasta el cierre de esta edición no se sabía el número exacto de heridos ni si hubo muertos. En el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca fueron atendidas decenas de personas intoxicadas y, por lo menos, 12 lesionados, entre ellos tres trabajadores de los medios informativos.

Sin embargo, enfermeros espontáneos socorrieron en las calles a un sinnúmero de personas quemadas por bombas molotov y cohetones, descalabradas, sofocadas y aplastadas por los manifestantes que huían de las gaseadas.
Este fue el saldo de la séptima megamarcha en contra del gobernador, que tenía como objetivo cercar pacíficamente a la PFP por 48 horas, para obligarla a retirarse del estado.

Los antiulisistas salieron a las 11 de la mañana de Santa María Coyotepec, en las inmediaciones de la casa oficial de Gobierno, donde despacha Ulises Ruiz Ortiz, y caminaron 20 kilómetros. Miles de personas se sumaron durante el trayecto.

En el zócalo, los federales habían colocado en varias calles cercos de alambre de púas conectados a postes de luz y protegido los parabrisas de las tanquetas para evitar la penetración de piedras.

Durante un par de horas que estuvieron frente a frente no hubo ataques. A las cinco de la tarde, los antiulisistas lanzaron piedras a los federales —quienes resguardaban la calle Alcalá—, en protesta porque detuvieron a un joven que cargaba botellas, y a cambio recibieron gases lacrimógenos.

Entonces se desató una guerra de bombas molotov, gases lacrimógenos, piedras, canicas, cohetes y chorros de agua con químicos, que se extendió, como dominó, por cinco calles del andador turístico y varios kilómetros a la redonda.

Esta batalla se dio dos días después de que el gobernador Ulises Ruiz Ortiz declaró que el conflicto en la entidad había acabado, luego de que los maestros reanudaron las clases, y a unas horas de que dos líderes del movimiento fueron encarcelados.

La calle Alcalá, donde se ubica el antiguo convento de Santo Domingo, se convirtió en el principal frente de batalla y en un callejón sin salida lleno de intoxicados, debido a que los policías lanzaban gases y canicas desde las azoteas para desalojar el corredor.

La policía avanzó sobre calles aledañas al zócalo para dispersar a los manifestantes y llegó hasta la plaza de Santo Domingo, ubicada sobre la calle de Alcalá, donde la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca instaló su campamento central, luego de que la Federal Preventiva ocupó la plaza principal en octubre pasado.

Los elementos de la corporación policiaca avanzaron en varias ocasiones y los manifestantes estuvieron a punto de arrollarlos con una pipa de agua y dos camiones urbanos que se abrían paso sobre el angosto corredor comercial, pero los vehículos fueron detenidos antes de impactarse.

En una de las pausas de la refriega, aproximadamente a las 18:30 horas, Flavio Sosa Villavicencio dijo que la situación estaba fuera de control. Él y varios líderes exhortaron a la gente a replegarse, pero la turba los ignoró y les recriminaron no haber estado en la primera línea de batalla.

Al ver la anarquía, los líderes trataron de deslindarse de los inconformes que rompían vidrios y echaban gasolina a los negocios encontrados a su paso, y dijeron que eran provocadores.

Cerca de las 19:00 horas ya se habían registrado al menos diez enfrentamientos en igual número de bocacalles resguardadas por los policías federales. Un grupo entró por la fuerza al hotel Camino Real para sustraer cajas de refrescos de cola y con ellos contrarrestar los efectos del gas lacrimógeno.

Por la noche, el gobernador Ulises Ruiz, en conferencia de prensa en un hotel citadino, aseguró que al menos 60 personas han sido detenidas tras los enfrentamientos y culpó de los actos “vandálicos” a grupos radicales de otros estados.

Por la radio se especulaba que el Ejército podría entrar a la ciudad de Oaxaca esta madrugada, mientras trascendía que soldados realizaban patrullajes para intentar contener la anarquía.

MARCELA TURATI Y PATRICIA BRISEÑO
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Noticia: Violento día en Oaxaca, APPO incendia edificios y automóviles, saquea comercios y destroza hoteles

por Rebeca Luna Jiménez
publicado el 26 de noviembre en ADN Sureste


Radicales de izquierda que pertenecen a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) incendiaron edificios públicos, saquearon y destrozaron hoteles, restaurantes, comercios y quemaron aproximadamente 20 automóviles particulares en Oaxaca.

Ayer la APPO realizó una marcha en las principales calles de la ciudad de Oaxaca enfrentó con bombas molotov a elementos de la Policía Federal Preventiva que resguardan el Zócalo capitalino.

Jóvenes encapuchados, armados con palos y varillas además de bombas molotov cometieron actos vandálicos e incendiaron edificios públicos como la delegación de la secretaría de Relaciones Exteriores, el del Registro Público de la Propiedad , la Facultad de Sociología de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Oaxaca, el Tribunal Superior de Justicia, y la secretaría de Turismo, todos ellos se localizan en el centro de la ciudad de Oaxaca.

Además saquearon hoteles, y destrozaron vidrios del Camino Real que fue blanco por tercera ocasión, así como el Parador Dominico, y Las Mariposas.

Incendiaron además una boutique y la Agencia de Viajes La Guelaguetza y destruyeron por lo menos de una docena de comercios y restaurantes ubicados en el Centro Histórico.

En la víspera la APPO anunció que radicalizaría sus acciones para exigir la salida de la PFP en Oaxaca y del gobernador Ulises Ruiz.

Señalaron que durante 48 horas cercarían a la PFP y no permitirían que salieran del Zócalo.

Después de que marcharon, integrantes de la APPO azuzaron a policías federales, les arrojaron toda clase de objetos desde piedras cohetones hasta bombas molotov y provocaron que los elementos respondieran con gases lacrimógenos para dispersarlos.

La Policía Federal Preventiva además de que lanzó gases lacrimógenos utilizó tanquetas con cañones de agua para contener a los manifestantes.

Antes de iniciar la marcha que llegaría al Zócalo y que sitiaría a la Policía Federal Preventiva, el vocero de la APPO Florentino López Martínez anunció que radicalizarían sus acciones para exigir la salida de la PFP de Oaxaca y la renuncia de Ulises Ruiz.

La noche de ayer, el centro de la ciudad de Oaxaca parecía una antorcha encendida, lo que se vivió no será olvidado fácilmente.

La APPO la agarró contra los automóviles particulares ya que incendiaron alrededor de 20.

Una estela de incendios por diferentes puntos del centro histórico de la ciudad dejó el enfrentamiento entre miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y la Policía Federal Preventiva (PFP).

Un autobús de pasajeros que fue tomado por la APPO sobre la avenida Niños Héroes, fue incendiado parcialmente en la esquina de esa vialidad con Alcalá.

En conferencia de prensa en un hotel, el gobernador Ulises Ruiz dijo que no hubo ningún muerto ni tampoco heridos, según un corte de las 21:00 horas.

Dio a conocer que le habían reportado de 60 manifestantes detenidos.

"Es el coletazo de salida de este movimiento que ya se vino abajo", dijo en la que acusó que la APPO es financiada por algunos diputados perredistas de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, aunque no especificó nombres.

El mandatario culpó de los actos que calificó de "vandálicos" a "grupos de radicales", y a quienes identificó como procedentes de otros estados.

"Son los atencos, los del CGH, los panchos villa", afirmó Ruiz Ortiz, y agregó que se les aplicará la ley para que respondan por los actos vandálicos cometidos ayer por la tarde y noche. Tampoco habrá ley de amnistía, dijo.

Ruiz también rechazó las acusaciones que la ha lanzado la APPO durante sus movilizaciones, que ya superan los seis meses.

"No soy asesino. Tengo un profundo respeto por la vida humana. Tampoco soy corrupto", expresó.

En la víspera en una sesión del congreso estatal en la Tribuna se acusó al diputado local del PRD Lenin López Nelio de participar directamente en la barricada de 5 Señores y proveer de material a los inconformes.

El vocero de la APPO, Marcelino Coache, informó que son más de 40 personas de esa organización las que están seriamente lesionadas.

Para las 21.00 horas, la mayor parte de manifestantes se había dispersado, los habían detenido o buscaron refugios en Ciudad Universitaria, entonces, se pudo apreciar una fila de camionetas de la policía preventiva con varios detenidos a bordo entre ellos mujeres jóvenes y adultas, que llegaron a la Base Aérea Militar ubicado en el municipio de La Raya a tres kilómetros del aeropuerto Benito Juárez.

La Policía Federal Preventiva tomó el control del centro poco después de las 22 horas.

Flavio Sosa, el líder más visible de la APPO huyó del lugar, así como los demás dirigentes.

Esta mañana, durante el recorrido por las calles del centro de la ciudad se aprecian los restos del enfrentamiento: miles de piedras, vidrios, canicas, restos de granadas, palos y tapabocas.

En la primera calle de Alcalá fueron atravesados trailers y autobuses de la empresa ADO (Autobuses de Oriente) que fueron desvalijados, un camión carguero y en la calle se observan decenas de curiosos y otros pepenando lo que quedaba.

Al amanecer de éste domingo 26 de noviembre, a seis meses con cuatro días de iniciado el conflicto en Oaxaca, todavía se observaban desde el cerro del Fortín las humaderas de los incendios que no se sofocaron, mientras que permanece la tensa calma.

Vecinos del centro tienen temor de que la APPO incendie sus casas.

Josefina Quirós dijo a ADN “les tenemos pavor a los de la APPO”.

Zeferino García comentó “no es justo que los appos hagan lo que quieran y no se les castigue”.

La situación es tensa aún en el centro de la ciudad de Oaxaca, desde temprano los comercios cerraron, se redujo el transporte público y además las estaciones de radio salieron del aire, ya que la APPO amenazó con tomarlas.

En los enfrentamientos de ayer resultaron lesionados 3 periodistas.


REBECA LUNA JIMÉNEZ
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Rueda, Ruiz y Sosa, reprobados por los oaxaqueños: GEA-ISA

por Francisco Báez Rodríguez
publicado el 26 de noviembre en La Crónica


En Oaxaca, a seis meses de estallado el conflicto social-magisterial, ninguno de los principales actores políticos goza de la aprobación mayoritaria de la población. Ni el gobernador Ulises Ruiz, ni la sección 22 del SNTE y su líder Enrique Rueda, ni la APPO y su dirigente Flavio Sosa son bien vistos por la mayoría de los oaxaqueños, según se desprende de la encuesta GEA-ISA levantada en la entidad entre los días 11 y 13 de noviembre.

Es prácticamente unánime la opinión de que, en el último año, tanto la situación económica como la política del estado se han deteriorado notablemente. Y si bien una amplia mayoría opina que la fuerza pública debería solucionar el conflicto, tanto la Sección 22 como la APPO tienen apoyo de una minoría no marginal.

Ulises Ruiz cuenta con un 36% de aprobación, mientras 62% lo desaprueba. Esto parece deberse, esencialmente, a la identificación partidaria. Los priistas lo apoyan mayoritariamente, los panistas están divididos y los perredistas están netamente en contra.

Sólo 13% considera que la labor de Ruiz ha sido mejor que la de sus antecesores; 5% opina que la economía estatal ha mejorado en su gestión (frente a 54% que dice que ha empeorado) y 3% dice que ha mejorado la situación política (frente a 67% que percibe un empeoramiento).

Para 37% de los oaxaqueños, una minoría, la sección 22 del SNTE representa efectivamente los intereses de los maestros, y para 34% las demandas laborales que presentaron son justas.

Sin embargo, apenas 16% de la población está de acuerdo en que los maestros hayan recurrido a la huelga para mejorar sus condiciones económicas; el mismo porcentaje aprueba que hayan suspendido clases para exigir la renuncia del gobernador. Tres cuartas partes de los ciudadanos identifican esta última como la causa verdadera de la huelga. El 93% está de acuerdo en que la falta de clases perjudica a los oaxaqueños.

Enrique Rueda es aprobado por 23% de sus coterráneos, el 37% lo desaprueba y el 22% no ha oído hablar de él. Sólo uno de cada tres ciudadanos de la entidad considera que Rueda tiene el control efectivo de la sección. Los condicionamientos que puso la sección sindical para el regreso a clases son aceptados por uno de cada cuatro, y el 78% considera preferible el uso de la fuerza pública a seguir sin clases.

La APPO es aprobada por el 23% de los oaxaqueños, mientras 61% la rechaza. Hay un sesgo partidista: la mitad de los simpatizantes del PRD la aprueba, frente a 20% de panistas y 14% de priístas. El 12% de los oaxaqueños, y el 21% de los habitantes de la capital se siente representado por la APPO.

La aprobación de Flavio Sosa es de 19%, frente a 39% de rechazo, y las opiniones sobre su liderazgo están divididas. La mayoría de quienes simpatizan con la APPO consideran que sí es un dirigente representativo. Las acciones que ha tomado esa organización, como la toma del centro y las barricadas tienen niveles de aprobación entre 14% y 18%.

56% está a favor de utilizar la fuerza pública para desalojar a los apistas, y 40% está en contra, sobre todo los habitantes de la capital. Quienes más favorecen el uso de la fuerza son los panistas.
Si se hicieran nuevas elecciones, serían muy disputadas entre PRI y PRD, a menos de que el candidato de este partido fuera Gabino Cué, quien lleva una amplia ventaja.

FRANCISCO BÁEZ RODRÍGUEZ
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