domingo, noviembre 26, 2006

Noticia: PFP rechaza ataque de APPO y le arrebata Santo Domingo

por Alfonso Cruz
publicado el 26 de noviembre en La Crónica


La Policía Federal Preventiva (PFP) desalojó a los integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) de la plaza de Santo Domingo, luego de una jornada de violentos enfrentamientos que dejaron como saldo más de 15 heridos, decenas de intoxicados con gas, 60 detenidos y el incendio de la sede del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, entre otros inmuebles públicos y privados, por parte de los manifestantes.

La APPO fracasó en su intentona de “cercar” a las fuerzas federales en el Centro Histórico. Luego de una marcha en la que participaron cerca de 800 personas, el movimiento perdió fuerza, lo que dio pie a que los sectores más radicales iniciaran los enfrentamientos con la PFP.

Cuando los manifestantes fueron dispersados por los elementos de seguridad, corrieron hacia varias direcciones y la mayoría de ellos se atrincheró en la iglesia de La Merced, ubicada en la plaza de Santo Domingo, a la cual introdujeron los carritos de supermercados repletos de bombas molotov.
Otros contingentes se refugiaron en los templos de Los Siete Príncipes, Santo Domingo de Guzmán, La Compañía, El Carmen Alto y Bajo, cuyos encargados no hicieron ningún esfuerzo por evitar el ingreso de los apistas.

Cerca de las 16 horas, los apistas llegaron por distintos frentes al Zócalo, y se apostaron en calles cercanas al campamento de la PFP. De inmediato iniciaron actos de provocación, al lanzar a los uniformados piedras, palos y botellas de plástico, en donde se orinaron previamente.

Los apistas subieron a las azoteas de las casas para lanzar desde ahí a los policías decenas de cohetones, artefactos que en la punta, les sujetaron esquirlas metálicas. Además, les lanzaron bombas de fabricación casera y recipientes con sosa cáustica y diversos tipos de ácido.

Los elementos de la PFP respondieron con decenas de grandas de gas lacrimógeno y los enfrentamientos se prolongaron hasta cerca de las 21 horas, cuando desde Radio Universidad, les avisaban a los apistas que era mejor replegarse, sin decirles que habían sido superados por las fuerzas del orden.

A ocho cuadras de los enfrentamientos, el gas lacrimógeno lanzado contra los apistas, se percibía y causaba irritación a vecinos que salían de sus domicilios pretendiendo respirar aire fresco.

Mientras, unos veinte militantes de la APPO penetraron violentamente por la puerta trasera del hotel Camino Real buscando objetos con los que hacer frente a los policías federales, pero lo que sacaron fueron rejas de refrescos embotellados, líquido con el que se lavan el rostro para minimizar los efectos del gas lacrimógeno.

Los concesionarios de las principales empresas de transporte público, suspendieron paulatinamente el servicio a partir de las 11 de la mañana cuando inició la marcha convocada por la APPO y finalmente, alrededor de las 14 horas dejaron de hacer las “corridas” los autobuses, ante el temor de que las unidades fueran secuestradas.

En tanto, los apistas acudieron a la terminal de autobuses ADO para romper los cristales. Los pasajeros salieron despavoridos del lugar y la empresa decidió cancelar el servicio a partir de las 20:30 horas.

Al mismo tiempo, otros integrantes de la APPO prendieron fuego a la mueblería Nueva, ubicada sobre la calle Mariano Matamoros; el Teatro Juárez; las oficinas de la Asociación de Hoteles y Moteles de Oaxaca; las oficinas del Tribunal Superior de Justicia; un inmueble que anteriormente funcionaba como sala de cine “Versalles”, y el Hotel Camino Real, aunque éste no se quemó por completo.

Al abandonar la Plaza de Santo Domingo, los integrantes de la APPO prendieron fuego a varios de sus propios campamentos al grito de “no hay que dejarles nada a estos cabrones”.

Hasta le media noche de ayer se tenía el reporte de al menos 15 lesionados, entre ellos varios reporteros de medios nacionales y locales, entre ellos el reportero gráfico Amaury Guadarrama de la agencia Cuartoscuro, quien fue golpeado por los apistas acusado de “espía” y el corresponsal de El Financiero, quien fue recogido por una ambulancia de la Cruz Roja.

Por la noche, el gobernador Ulises Ruiz declaró que los enfrentamientos de ayer fueron “el último coletazo” del movimiento de la APPO, que está en decadencia, y afirmó que hay por lo menos 60 detenidos.

Además, responsabilizó a “grupos radicales de otros estados” de los enfrentamientos, como al CGH, “los panchos villas y los Atencos”.

Vocero apista y primo de Sosa, al penal

Después de haber sido detenido ayer por la noche por policías ministeriales vestidos de civil, el vocero de la APPO, César David Mateos Benítez, se encuentra recluido en el penal del municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz, ubicado a dos horas y media al sur de la capital del estado.

Fuentes de la Secretaría de Protección Ciudadana (Seproci) informaron que Mateos Benítez, y el diputado federal, Luis Sosa Campos, -este último primo hermano del líder de la APPO, Flavio Sosa-, fueron trasladados durante la noche a ese penal.

Sin embargo, César Mateos contaba con el amparo 1097/2006, otorgado por el juez octavo de distrito con sede en Oaxaca, Nelson Elías Morales Márquez, con fecha del pasado tres de noviembre, en contra de las acciones de un juez federal y un jefe regional de investigaciones.

Entrevistado al participar en la marcha que salió de su pueblo natal, San Bartolo Coyotepec, el líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), Flavio Sosa, dijo que César Mateos fue herido con un arma blanca en el interior del penal, pero esta versión no ha sido ratificada oficialmente.

ALFONSO CRUZ