domingo, diciembre 24, 2006

Juntos por Oaxaca agradece su confianza y da por concluido este esfuerzo

“No necesitas convertirte en un monstruo para derrotar a un monstruo”.
Bono (U2)

El 21 de junio de 2006, aún sin imaginar lo que los oaxaqueños estábamos por vivir, sufrir y resistir, nació Juntos por Oaxaca como la primera respuesta pacífica y ciudadana en Internet ante el embate del que era objeto nuestra ciudad y sociedad en general.

Hoy, a poco más de 6 meses de distancia, creemos que es momento de dar por concluido este esfuerzo que, de alguna u otra manera, nos unió a quienes estuvimos al tanto de los acontecimientos y quienes buscamos, ansiosamente, el retorno de la paz, la concordia y la tranquilidad a Oaxaca.

Sin lugar a dudas el conflicto ha sido duro y ha penetrado, literalmente a sangre y fuego, en la mente y corazones de los oaxaqueños; un suceso histórico que, para bien o para mal, nos ha tocado vivir y del que todos debemos aprender la lección: gobierno, en todos sus niveles, agrupaciones políticas, gremios sindicales y, principalmente, nosotros los ciudadanos, pues nos dimos cuenta que también somos capaces de organizarnos y de alzar la voz para hacernos escuchar.

Por ello, nunca más debemos permitir que la intolerancia, el botín político o económico, la permanencia o la búsqueda del poder, ni siquiera los reclamos y demandas sociales legítimas y, mucho menos la violencia, quieran pasar por encima de la razón y la ley y lesionen los derechos fundamentales de los ciudadanos, de ninguno de nosotros, ni de las mayorías ni de las minorías.

Ahora es momento de análisis y reflexión para tratar de dilucidar qué fue lo que nos llevó a vivir, durante tantos días, sumidos en la incertidumbre y la inseguridad. Son tiempos de crisis, pero también de oportunidades pues, ahora más que nunca, tenemos ante nosotros la ocasión para realizar un cambio profundo en todos sentidos, pero, principalmente, tenemos la oportunidad de cambiar nosotros mismos como personas, sin importar de qué lado estuvimos o estaremos.

Es el momento perfecto para intentar ser mejores con nosotros mismos y con todos quienes nos rodean. Es el momento para intentar ser mejores con nuestra familia, en nuestro trabajo, en la vida pública, con las instituciones, como ciudadanos, pues sólo así podremos asegurar un mejor futuro para nuestros hijos.

Por último, y a manera de despedida, queremos expresar nuestra satisfacción con el trabajo realizado y, aunque sabemos que muchas cosas quedaron por hacer, creemos que cumplimos con nuestros objetivos: ser un foro respetuoso de expresión ciudadana, así como mantenerlo enterado de las noticias más relevantes y las opiniones en torno al conflicto.

Así, en estos seis meses:

  • 15 mil 011 personas visitaron nuestro blog y sitio de Internet,
  • 722 personas se registraron en el sitio, con quienes mantuvimos permanente comunicación a través de nuestra lista de correos,
  • 278 personas solicitaron al Gobierno Federal, a través de Juntos por Oaxaca, su intervención para dar solución a este problema
  • publicamos 268 artículos en el blog de Juntos por Oaxaca,
  • 198 personas firmaron una carta dirigida al Senado de la República en la que se solicitó al Poder Legislativo exigiera al Presidente de la República la aplicación del Estado de Derecho en Oaxaca,
  • enviamos 14 correos electrónicos con información variada a los usuarios registrados, y
  • generamos 4 cartas públicas dirigidas al Presidente de la República, Secretario de Gobernación, Senado de la República, Congreso de la Unión y Suprema Corte de Justicia de a Nación para solicitar la participación del Poder Ejecutivo Federal y el cumplimiento de la ley en Oaxaca.
Todo ello gracias la confianza que usted, y tantos ciudadanos más, depositaron en Juntos por Oaxaca, sin sus palabras de aliento y agradecimiento nada de esto hubiera ocurrido.

Esperamos que los tiempos difíciles hayan terminado y ahora den paso a la reconstrucción política, a la reactivación económica y a la reconciliación social. Ojalá el conflicto quede sólo como referencia y no vuelva a ser tema único de este sitio, de manera que podamos abordar asuntos como la educación vial, la cultura ambiental y tantos otros que son necesarios para hacer de Oaxaca el lugar que era antes y aún mejor.

Reciba, de parte del equipo de Juntos por Oaxaca, los mejores deseos para estas fiestas y un cálido abrazo, de esos que confortan y tanto necesitamos.

JUNTOS POR OAXACA

No pongas barricadas. No te estaciones en doble fila ni bloquees los cruces en las calles.
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jueves, diciembre 21, 2006

El Guantánamo mexicano y el año de las exageraciones

por Ciro Gómez Leyva
publicado el 21 de diciembre en Milenio


Una avalancha de spots etiquetó a Andrés Manuel López Obrador de peligro para México. El lopezobradorismo se declaró víctima del fraude más grande de la historia. El subcomandante Marcos aseguró que los policías de la PFP traían condones para violar a las mujeres de San Salvador Atenco. El presidente del PAN afirmó que las elecciones fueron las más limpias de la historia y el PRD garantizó que no dejaría tomar posesión a Felipe Calderón. Nada se probaba ni se aclaraba ni se consumaba. Por eso, entre otras muchas cosas, el 2006 fue el año de las exageraciones.

Se dijo también que el gobierno federal había creado un Guantámo en Nayarit al mandar a una cárcel de ese estado a centenar y medio de presos oaxaqueños, integrantes de la APPO en su mayoría.

Guantánamo, porque en esa zona del territorio cubano están confinados desde 2002, en condiciones infrahumanas, presuntos líderes del terrorismo islámico. Guantánamo, porque no sabemos ni posiblemente sabremos qué fue lo que pasó allí, aunque, como alguien refirió, podemos intuir que allí se perdió definitivamente la “inocencia democrática” de Estados Unidos y se liberaron todos los fantasmas.

Bien, el Guantánamo mexicano habría durado 25 días. Ayer salieron 91 de los 95 oaxaqueños presos en Nayarit y fueron enviados a cárceles de Oaxaca. Hoy o mañana podrían salir los otros cuatro. Nayarit no tuvo nada que ver con Guantánamo. Por fortuna.

Resta, sin embargo, una “exageración” más por destruir. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos habla de 25 desaparecidos en el conflicto de Oaxaca. Un desaparecido es un hijo, un padre, un hermano, una madre, alguien de carne y hueso. Y hoy, inexplicable, injustificablemente, hay 25 personas, con nombre y apellido, de las que no se sabe nada.

CIRO GÓMEZ LEYVA
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¿Reforma o gatopardismo oaxaqueño?

por Jorge Fernández Menéndez
publicado el 21 de diciembre en Excélsior


El conflicto en Oaxaca ha entrado a una etapa de aparente calma, la cual ha permitido que la Policía Federal Preventiva comience a abandonar paulatinamente el estado, que algunos de los miembros de la APPO hayan recobrado su libertad (con fianzas pagadas por el gobierno estatal, pues la APPO se negó a hacerlo), con una Sección 22 del SNTE que ha roto con la Asamblea Popular y que busca reacomodarse ante el inminente lanzamiento de otra sección local, leal al liderazgo nacional del sindicato, la que le quitará, por lo menos, la mitad de sus afiliados a la 22.

Pero el árbol no tendría que tapar el bosque. La situación en Oaxaca está lejos de haberse solucionado. El gobernador Ulises Ruiz, profundamente cuestionado, ha decidido no renunciar a su puesto y ha lanzado la iniciativa de reforma de las instituciones del estado, que estaba pendiente desde hace ya demasiado tiempo. La idea no es mala, pero quedan muchas dudas con respecto a su ejecución y a la verdadera voluntad de cambio que pudiera animarla. Existen, en este sentido, tres posibilidades: realizar una reforma de ornato, que cambie algo para que todo siga igual; acceder a una reforma similar a la que piden los grupos más radicales (y que suelen ser también los más corruptos, estilo Flavio Sosa) que, paradójicamente, termina siendo coincidente con la primera; o realizar una verdadera reforma, que incluya las demandas de lo que constituye el real adversario del priismo más tradicional: la oposición democrática en el estado, la fuerza que en una próxima elección podría arrebatarles el poder. En última instancia, la reforma que se plantea tiene como objetivo, entre otras cosas, abrirle esa posibilidad a una oposición que se vio bloqueada en forma casi brutal hace dos años.

Hay algunos signos que permiten ser poco optimistas de cara al futuro de la reforma lanzada el martes. Es verdad que en la comisión encargada de la misma hay gente de mucho valor personal y político, pero faltan otros tantos y preocupa mucho más que el secretario técnico sea el ex senador Héctor Sánchez. Preocupa, porque la carrera de Sánchez ha estado marcada por demasiados vaivenes políticos e ideológicos y el ex perredista ha terminado siendo un cercano aliado de José Murat. Héctor Sánchez y Flavio Sosa, cuando rompieron con el PRD, fueron parte de la tristemente célebre ala campesina, cuyo principal objetivo consistió en apropiarse y, luego, cuando no pudieron hacer eso, en tratar de destruir al partido Alternativa Socialdemócrata. Antes, ambos habían integrado un partido fantasma, llamado Unidad Popular, cuyo objetivo fue quitarle votos a la candidatura única de la oposición que representaba Gabino Cué, apoyado por el PRD y el PAN, además de otras fuerzas, como Convergencia. Logró en parte su objetivo porque, arrastrando parte del electorado de la COCEI, Sánchez logró cerca de tres por ciento de los votos, el doble de la diferencia que le permitió a Ulises, pese a todas las irregularidades, derrotar a Gabino.

Cuando Sánchez reapareció en el terreno político nacional, con el ala campesina, intentó reventar la candidatura de Patricia Mercado y terminó apoyando la de Víctor González Torres, el famoso Doctor Simi, que tan lejos parecía de los objetivos de un partido socialdemócrata como Alternativa. Pero el tema no era la ideología, sino la búsqueda, patrocinada, de espacios de poder. El socio de Sánchez, Flavio Sosa, reapareció entonces, reciclado, como fundador y líder de la APPO, pero también como integrante del Consejo Nacional del PRD (lo que ese partido desmintió durante semanas, hasta que el propio Flavio fue detenido y ese instituo político asumió su defensa). Para entonces, Murat y su sucesor, Ulises, habían roto políticamente: daba la casualidad de que Ruiz quería ser el gobernador y no una suerte de virrey y no se pudo poner de acuerdo con su antecesor, quien comenzó entonces a impulsar los movimientos que lo desestabilizaron.

Eso ocurrió por sus propios y numerosos errores. El primero y principal de ellos se llamó Jorge Franco, uno de sus hombres más cercanos y su primer secretario de Gobierno, que en apenas horas en el cargo ya había cometido un abuso tras otro. El primero, la invasión a las instalaciones del periódico Noticias. Franco controló una policía local plagada de corrupción y logró romper, mientras pensaba que ello era una demostración de fuerza, no sólo con sus adversarios externos, sino incluso con muchos que hubieran podido ser sus aliados internos. Las medidas autoritarias se sucedieron y fueron desde la cerrazón oficial para el trato con la oposición hasta la decisión de deshacerse del Palacio de Gobierno y de las instalaciones del Congreso, para convertirse en una suerte de gobierno trashumante. Cuando Ulises despidió, por lo menos formalmente, a Franco, el estado ya estaba desmoronándose. Para reemplazarlo llamó a uno de los principales operadores de Murat, Heliodoro Díaz, que en realidad estaba allí para intentar reemplazarlo. Debieron pasar seis meses de destrucción de la gobernabilidad, de una violencia inédita, pérdidas materiales enormes, un rezago político difícil de evaluar, para que la intervención de la PFP finalmente salvara a Ulises Ruiz. Pero esa fue una acción preventiva de Estado, no una salida.

Hoy la PFP ha comenzado a retirarse y Ulises intenta reconstruir algo de la gobernabilidad perdida: ha regresado las instalaciones de Noticias, ha pagado la fianza de los presos de la APPO, ha llegado a un acuerdo económico con la Sección 22, ha convocado a esta reforma del estado. La pregunta es si está motivado para cambiar las cosas o simplemente se trata de aplicar la vieja receta del gatopardo, de cambiar algo para que todo siga igual. Hay que darle el beneficio de la duda, pero la designación de Héctor Sánchez para coordinar la reforma no es, en este sentido, una buena señal.

JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
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lunes, diciembre 18, 2006

Noticia: Se deslinda magisterio de APPO

por Daniel Pensamiento
publicado el 18 de diciembre en Reforma


El líder de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Enrique Rueda, deslindó este lunes al magisterio de las movilizaciones y acciones de protesta que realice la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en esta capital.

Entrevistado antes de partir hacia la Ciudad de México para participar por la tarde en un encuentro con el Secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, el líder magisterial indicó que los acuerdos que surjan de esa mesa de diálogo son exclusivamente del magisterio, en los cuales la APPO no tendría injerencia.

"Nosotros no vamos a negociar como APPO, sino
solamente como magisterio (...) Ellos nos traicionaron, nos denostaron, nos acusaron de estar en el extranjero sin sustento.

"La alianza con la APPO no fue un error para nosotros. Vamos a hacer una valoración como magisterio para ver qué nos arrojó, pero por ahora vamos a seguir nuestro propio camino".

Rueda precisó que a pesar de la separación del magisterio y de la APPO, en el encuentro con Ramírez Acuña, programado para esta tarde en Bucareli, exigirá la liberación de los 96 presos en Nayarit, así como de los hermanos Flavio, Horacio y Erick Sosa Villavicencio.

Para el magisterio, los presos políticos
del movimiento merecen recibir el mismo procedimiento de ayuda, y se exigirá su pronta excarcelación, aseveró.

"Nosotros no somos redentores, buscamos resolver este problema y lo estamos resolviendo por la vía de la negociación, con la que ya obtuvimos la libertad de los primeros 43 compañeros.

"A diferencia de ellos (APPO) que no han resuelto nada, que al contrario lo han complicado, ya que los compañeros creen que movilizándose van a resolver los problemas y ya tuvieron 15 días de oportunidad y no resolvieron nada".

El líder comentó que el magisterio continuará exigiendo la renuncia del Gobernador Ulises
Ruiz, quien es un obstáculo para alcanzar la reconciliación entre diversos sectores de la sociedad oaxaqueña.

Sin embargo, añadió, los maestros cumplirán los acuerdos firmados con el ex Secretario de Gobernación, Carlos Abascal, que consisten en cubrir los 200 días del ciclo escolar y transitar, por la vía del diálogo, sus principales demandas.

Rueda calificó de errónea la postura de los líderes de la APPO que, en lugar de seguir la negociación con Gobernación, buscaron un diálogo con el ex Presidente Vicente Fox, en el último tramo de su Gobierno.

Y ahora, comentó, sinceramente será difícil que los reciba
el nuevo Mandatario Felipe Calderón.

DANIEL PENSAMIENTO
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domingo, diciembre 17, 2006

Noticia: Repliega PFP tropas del centro de Oaxaca

por Virgilio Sánchez
publicado el 17 de diciembre en Reforma


El zócalo, la Alameda de León, el parque "EL Llano", y el ex convento de Santo Domingo de Guzmán amanecieron ayer sin la Policía Federal Preventiva.

Después de mes y medio, esa corporación decidió retirar sus tropas del Centro Histórico de Oaxaca; y en su lugar quedaron unos 600 policías estatales.

El gobierno de Oaxaca aseguró que la PFP no se retira del estado, sino que sólo se repliega a las zonas militares de la entidad.

Alrededor de la 1:00 de la madrugada, los agentes federales comenzaron a recoger sus pertenencias: lonas, tiendas de campaña, bolsas de dormir, ropa y artículos personales.

Los
vehículos de la corporación, tanquetas y trascabos --los cuales se habían convertido en parte del paisaje urbano-- también fueron retirados.

La PFP mantenía resguardado el Centro Histórico desde el 29 de octubre, cuando retiró el campamento de la APPO y la Sección 22 del SNTE.

Durante el tiempo en el que permanecieron resguardando esta zona se suscitaron cinco enfrentamientos con simpatizantes de la APPO, el último, el 25 de noviembre, que derivó en el desalojo de los manifestantes.

En todos, fue necesario disuadir a los manifestantes con gas lacrimógeno y agua picante, con saldos que no siempre fueron
favorables a la PFP.

Ayer, después de seis meses, las corporaciones policíacas del estado retomaron el control del zócalo, apoyados por algunos elementos de la PFP.

"Desde esta fecha, la seguridad del Centro Histórico estará a cargo de las Policías estatal y municipal", informó el gobierno estatal.

En cada uno de los nueve accesos al zócalo, donde colocaron mallas metálicas para impedir el tránsito vehicular, hay ocho policías estatales, reforzados con dos elementos federales.

Los policías estatales están equipados con chaleco antibalas, algunos cuentan con bazucas para lanzar bombas de gases y sólo
los mandos están armados.

"Tenemos el uniforme del diario, no hay nada extraordinario", señaló uno de los policías que vigila la entrada de la calle de Independencia, ubicada al norte del zócalo.

La mayor presencia de policías está en el acceso principal al ex Palacio de Gobierno, donde se ha apostado una veintena de uniformados.

Sin embargo, los mandos de la Policía estatal reconocieron que no cuentan con el equipo material y humano para hacer frente a un eventual embate de la APPO.

El 14 de junio, un grupo de 700 policías preventivos fracasaron en su intento por recuperar el centro, que entonces
estaba ocupado por los maestros de la Sección 22 del SNTE.

A la mitad de la refriega, los uniformados se quedaron sin gas lacrimógeno, además de que no contaban con máscaras para soportar los efectos de los químicos que ellos mismos lanzaban. Al final, tuvieron que salir huyendo de los manifestantes.

En el lugar donde se encontraba el campamento de la PFP una cuadrilla de limpia del Ayuntamiento lavó desde temprano la zona, y en la madrugada de ayer sembraron flores de Nochebuena en las jardineras del zócalo.

El Parque "El Llano" está resguardado por tres elementos de la Policía Preventiva
estatal.

Ven buenas señales

El secretario de Gobierno de Oaxaca, Manuel García Corpus, consideró que el repliegue de la PFP permite acelerar la etapa de reconciliación entre todos los sectores de Oaxaca.

"Los dispositivos de seguridad que se han implementado entre la Policía Federal Preventiva y el gobierno del estado garantizan la seguridad de los ciudadanos y no un enfrentamiento", dijo en entrevista.

VIRGILIO SÁNCHEZ
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Noticia: Se repliegan federales del centro de Oaxaca

por Patricia Briseño
publicado el 17 de diciembre en Excélsior


Después de siete semanas de ocupar el primer cuadro, desalojar a los disidentes de Ulises Ruiz del atrio del Antiguo Convento de Santo Domingo de Guzmán y enfrentarse en cuatro ocasiones a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), la Policía Federal Preventiva (PFP) se retiró del Centro Histórico, pero no en forma definitiva.

Un alto mando de la PFP aclaró que se trata de un cambio de posición, porque “la ciudadanía tiene que recuperar sus espacios.”

De tal manera que el destacamento de 3 mil elementos, pasaron a ocupar el gimnasio Ricardo Flores Magón y el estacionamiento del campo de futbol Benito Juárez, ambas instalaciones propiedad del gobierno estatal.

Así, el alto jefe policiaco, que pidió el anonimato, desmintió que los uniformados hayan dejado este municipio para dirigirse a otra plaza, como ocurrió la semana pasada, cuando unos mil policías se fueron a Michoacán.

El cambio de los cuerpos policiacos se presentó durante las primeras horas de ayer, cuando el convoy de cinco camiones, camionetas y tanquetas salió del zócalo, para dirigirse a la agencia de Santa María Ixcotel de Santa Lucía del Camino y, a la calle de Derechos Humanos, donde se ubica el deportivo

Ahora, las bocacalles del centro están ocupadas por elementos de la Policía Preventiva del Estado, quienes ante al ausencia de personal, optaron por instalar vallas metálicas con el apoyo discreto de algunos elementos federales.

En relación al tiempo de permanencia de las fuerzas federales en la entidad, expresó que “no hay plazos”, porque dependerá de la recuperación de la gobernabilidad.

Así, los patrullajes de los cuerpos federales continúan en la capital y municipios conurbados, mientras la Policía Ministerial realiza la misma tarea, pero en camionetas particulares y sin placas.

PATRICIA BRISEÑO
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sábado, diciembre 16, 2006

Noticia: Deja PFP Zócalo de Oaxaca

por Virgilio Sánchez
publicado el 16 de diciembre en Reforma


La Policía Federal Preventiva (PFP) se retiró la madrugada de este sábado del Zócalo de la Ciudad de Oaxaca y del Parque El Llano y en su lugar quedaron policías estatales.

La PFP mantenía resguardado el primer cuadro del Centro Histórico, desde el 29 de octubre, cuando retiró el campamento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Por la noche, los agentes federales retiraron el campamento de la plaza principal y tanquetas, trascabos, camiones, ambulancias y camionetas.

En tanto, policías preventivos estatales tomaron el control
del Zócalo, apoyados por algunos elementos de la PFP.

En los nueve accesos al Zócalo hay ocho elementos por entrada, junto con dos policías federales, y colocaron mallas metálicas para impedir el tránsito vehicular.

Los policías estatales están equipados con chaleco antibalas, bazucas para lanzar bombas de gases y sólo los mandos están armados.

La mayor presencia de policías está en el acceso principal al ex Palacio de Gobierno, donde se ha apostado una veintena de uniformados.

En el lugar donde se encontraba el campamento de la PFP una cuadrilla de limpia del Ayuntamiento lava la zona y sembraron
flores de Nochebuena en las jardineras.

El Parque El Llano está resguardado por tres elementos de la Policía Preventiva estatal.

Los elementos de la PFP se resguardaron en el estadio de futbol Benito Juárez, ubicado en el Municipio conurbado de Santa Lucía del Camino.

VIRGILIO SÁNCHEZ
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Noticia: Inicia PFP retiro definitivo de Oaxaca

por Jorge Octavio Ochoa
publicado el 16 de diciembre en El Universal


La Policía Federal Preventiva (PFP) inició este sábado a las 4:00 de la madrugada, el retiro definitivo de sus efectivos en la ciudad de Oaxaca. En su lugar, la Policía Ministerial del estado, con apoyo de la Policía Municipal, se harán cargo de la seguridad en la capital.

La movilización de elementos se inició desde el viernes por la tarde, luego de que los efectivos de la PFP abandonaron poco a poco las inmediaciones del parque conocido como El Llano así como los alrededores del Zócalo.

El retiro de la PFP se da luego de un mes exacto de estadía en esta ciudad, misma que ahora se ve libre de pintas, luego de que la Secretaría de Obras montó un costoso operativo, presuntamente ciudadano, para remozar las fachadas de todos los negocios en el primer cuadro.

Algunas organizaciones como el Consejo Ciudadano, prestaron su membrete solo para aparentar un falso activismo social, aunque las cuadrillas de pintores, el material y toda la organización es coordinada por Eviel Pérez Magaña, secretario de Obras.

Así, la ciudad amaneció en medio de una aparente calma, recuperado el control y con un intenso patrullaje de la Policía Ministerial, que realiza rondines permanentes por toda la periferia y en las colonias populares.

La salida de la PFP se da también justo con la reaparición del líder de la Sección 22, Enrique Rueda y la profundización de la ruptura entre esta organización y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que ayer nuevamente lo tildó de “traidor”.

La intervención de Enrique Rueda Pacheco para la liberación de los 141 presos de la APPO en Nayarit, no fue considerada como un apoyo sino como un nuevo acto de “entreguismo” con la administración de Ulises Ruiz.

JORGE OCTAVIO OCHOA
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viernes, diciembre 15, 2006

No habrá amnistía para Sosa

por Pepe Grillo
publicado el 15 de diciembre en La Crónica


Precisiones políticas muy claras hizo anoche el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, en el programa En Contexto, de TV Azteca.

Dijo que asumió ante el presidente Felipe Calderón el compromiso de no tener agenda personal, para evitar enredarse en aspiraciones por la Presidencia de la República.

Afirmó que la salida de Ulises Ruiz no soluciona el problema de Oaxaca.

Declaró que el gobierno calderonista busca alianzas de largo plazo con las fuerzas políticas, particularmente con el PRI.

Y Ramírez Acuña también dijo que si el apista Flavio Sosa solicitara amnistía, la respuesta será No, debido a la gran cantidad de delitos que se le atribuyen...

PEPE GRILLO
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jueves, diciembre 14, 2006

La ética del 'nosotros'

por Enrique Canales
publicado el 14 de diciembre en Reforma


Es una lástima que el PRD procure defender a Flavio Sosa porque es miembro de su partido. El "nosotros" del PRD es más importante que el "nosotros" de los mexicanos; por eso defendieron a Bejarano, a Ponce, a Ímaz y defenderán a cuanto transa les pertenezca. Pero no es de extrañar, esto ha sucedido en el PAN, donde defendieron, por ejemplo, a Raúl Monter acusado de defraudar a ahorradores. Dentro del PRI siempre se han protegido, pues su "nosotros" se ha hecho invulnerable a través de 70 años de emular a la "Cosa Nostra".

Da pena que el PRD se identifique con las acciones de la APPO de Flavio Sosa, pues eso lo perjudica. ¿A poco Flavio es un miembro modelo del partido o un miembro clásico de la izquierda? Al PRD el defender a Bejarano y demás pepenadores de fajos, le costó y lo pagó con votos en las elecciones. Para el PRD el "nosotros" que incluye a Flavio es más fuerte que el "nosotros" que no incluye a Flavio.

Tal vez, el PRD ni siquiera le ha preguntado a sus miembros: ¿te sientes orgulloso de que Flavio Sosa y la APPO sean protegidos por el partido? Como no son tan democráticos en su interior, el PRD prefirió ordenar el apoyo obligatorio a Flavio o renunciar al partido. ¿Por qué? Porque los actuales dirigentes del PRD son portadores de genes tiránicos.

Esta curiosa "ética de nosotros" se exhibe en muchas situaciones; por ejemplo, cuando una madre se da cuenta de que su hijo es buscado por la policía, prefiere proteger a su hijo aunque después dicho hijo pudiera ocasionar más daño. Por eso, los narcotraficantes se sienten muy apreciados por sus familias, pues cuentan con su admiración, cariño y protección.

Aun sabiendo que se tiene un hijo que llega con frecuencia manejando ebrio o drogado, la madre y toda la familia protegen al hijo, sin importar la tragedia que el hijo querido pudiera provocar.

Bueno, tenemos también el triste y escandaloso caso de la protección que algunos obispos han dado a sus sacerdotes pederastas. Por ejemplo, el obispo Roger Mahony de California protegió al sacerdote abusador de niños Oliver O'Grady moviéndolo de parroquia en parroquia para evitar a los padres enfurecidos y esquivar a la justicia. Finalmente este cura degenerado terminó en la cárcel y deportado posteriormente a su Irlanda natal y el obispo Mahony es ahora cardenal en Los Ángeles. Je je. Pero ¿cómo evalúa la grey esta protección de la Iglesia, fomentando la impunidad? Pues muy mal.

Es muy raro que existan héroes como David Kaczynski quien en 1996 sospechó que su hermano Teodoro había escrito un texto amenazante y bien pudiera tratarse del muy buscado "Unabomber" quien cometía actos de terrorismo por correo. David no quiso proteger ni encubrir al criminal de su hermano pues ya había ocasionado mucho daño. Se requiere de un valor y de una inteligencia fuera de lo común para establecer que es más importante el "nosotros" social, que el "nosotros" familiar.

Así es que mi punto no es que el PRD al defender a su Flavio Sosa esté actuando extrañamente, mi punto es que está actuando contra sí mismo. Pues al defender a Flavio protege a un miembro de muy baja calidad moral y así fortalece una imagen violenta cuyas consecuencias han sido y son perniciosas para el PRD. Ante todos los votantes, el PRD aparece como el auspiciador y protector de personas a las que les gusta vivir del chantaje a las muchedumbres, destruyendo el progreso y el trabajo de una hermosa ciudad.

Lo mismo ya le está pasando al PRI al defender cachondamente a los gobernadores Mario Marín y Ulises Ruiz. Para el PRI sería más conveniente que a ambos se les haga dentro del PRI un juicio político público, para que en base a esos alegatos una comisión del PRI juzgue los méritos y las culpabilidades de Mario y de Ulises. Durante esa discusión pública nos haremos una imagen real de Mario y de Ulises para juzgar si el PRI hace bien o mal en protegerlos. Proteger por principio a todos los que son nuestros, es temerario.

Es posible que esta misma "ética de nosotros" este dominando entre los cuerpos policiacos y sea parte de la causa por la que vemos tan pocas denuncias entre los mismos policías o entre los militares, quienes de seguro saben o sospechan de cuáles son los compañeros que andan ligados con los narcos y secuestradores.

Estoy convencido de que un partido de izquierda más razonable, libertario, dirigido a facilitar el empleo y la creación de empresas mediante sindicatos productivos, apoyando las evaluaciones y la calidad educativa, ayudando a combatir la pobreza desde la izquierda, sería de gran beneficio para todos. Por eso, aunque no me crean, me duele que los del PRD esgriman la violencia como virtud cívica y caminen por veredas destructivas para ellos y para el país.

Las autoridades, al detener a Flavio Sosa y a varios de sus facinerosos, no están reprimiendo, están defendiendo a la ciudad de Oaxaca y esta acción no puede ser considerada como un ataque al PRD. ¿A poco ahora el PRD se siente agredido?

ENRIQUE CANALES
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Se rebelan perredistas oaxaqueños

por Ubaldo Díaz
publicado el 14 de diciembre en La Crónica


... En Oaxaca hay una oposición abierta al dirigente Leonel Cota Montaño por las amenazas que lanzó de expulsar a quienes no estén en contra del gobernador Ulises Ruiz. Pero no contaba con que Tomás Bazaldú instruyó a los diputados y dirigentes locales a que actúen sin presiones, que no hagan más declaraciones mientras la dirigencia nacional no se disculpe.


En una reunión que sostuvieron los perredistas oaxaqueños catalogaron de un error la participación del sudcaliforniano en la marcha del pasado domingo. Además, ponen como punto central la liberación de Flavio Sosa, aunque haya muchos más perredistas, menos conocidos, que también están detenidos sin que nadie lo reclame.

También en Oaxaca, a principios del año, en Texmelucan y Teojomulco finiquitaron un añejo problema agrario que había producido varias muertes, el conflicto se ha ido superando, al grado que les edificaron un hospital y se firmó la paz. Será el nosocomio de La Paz, con capacidad para 12 camas y beneficiará 20 mil indígenas zapotecos.

UBALDO DÍAZ
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miércoles, diciembre 13, 2006

Suicidio político

por Ricardo Alemán
publicado el 13 de diciembre en El Universal


No parece que se trate de una fatalidad. Tampoco que estemos frente a una suerte de síndrome incurable. Más bien parece que el marcado gusto por el suicidio político que han mostrado la izquierda mexicana y algunos de los movimientos sociales vinculados con ella no es más que un problema ocular, oftalmológico; de miopía política, pues.

En todo caso el dilema no está en los efectos que provoca ese mal, sino en las causas. ¿Por qué una fuerza política como el PRD y un exitoso pretenso presidencial dejaron escapar el poder presidencial, que era suyo desde hacía muchos meses previos al 2 de julio? ¿Por qué luego de ese 2 de julio hombre y partido se empeñaron en demoler rabiosamente lo que habían construido y cosechado? ¿Por qué un movimiento explosivo, meteórico como el que se gestó bajo las siglas de la APPO, terminó en una persecución de presuntos forajidos?

En los tres casos fue evidente un perverso gusto por el suicidio político; quedó demostrado que políticos y líderes sociales mexicanos deben acudir de manera urgente al oculista de la política, pero sobre todo -y acaso lo más importante-, que es prioridad nacional que alguien, sean instituciones o partidos políticos, emprendan un programa urgente, de alcance nacional, para llevar a la mesas de todos los mexicanos una dieta básica y rica en cultura democrática, que es el único alimento capaz de prevenir la enfermedad de la miopía política y sus perniciosos resultados: el suicidio, también político.

Una vez serenadas las animosidades de la lucha electoral que nos ocupó a lo largo del agonizante 2006, en una charla como las de antes -sin fanatismos-, un puñado de encumbrados dirigentes del PRD disertaban sobre la derrota electoral. Alejados del discurso mediático del inexistente fraude, llegaron a una brillante conclusión: "Nos atragantamos con el poder antes de tener el poder". Pero la lucidez de la conclusión no explica las causas. En el PRD aún no se animan a llegar hasta ese extremo del diagnóstico.

¿Por qué entre febrero y julio pasados, el candidato perredista perdió por lo menos 15 puntos porcentuales en las encuestas, lo que al final lo llevó a la derrota? Ya se sabe que el "indestructible" engañó a todos y a él mismo, al asegurar que sus encuestas lo mantenían arriba por 10 puntos, cuando la realidad era otra. Todos saben que a pesar de esa baja en las preferencias, el "indestructible" se empeñó en una confrontación inútil y perniciosa para su causa, contra el Presidente, empresarios, medios y poderes institucionales. ¿Por qué esa miopía política?

La respuesta parece simple. Porque la posibilidad real de alcanzar el poder presidencial se transformó en eso, en un severo ataque de miopía política que, a la postre, lo llevó al suicidio. Pero si bien esos fueron los más evidentes signos de la enfermedad, lo cierto es que el candidato, su primer círculo y una buena porción de su partido se vieron atacados por la soberbia, el culto a la personalidad, la carencia de autocrítica y una notoria carencia de cultura democrática; todas ellas enfermedades oportunistas para las que esa izquierda debilitada fue incapaz de anteponer sus anticuerpos naturales.

¿Es mero gusto por el suicidio político? ¿Es miedo al triunfo? No, es anemia de cultura democrática. Tenían todo para ganar, tenían el triunfo en la bolsa, pero debilitados por las enfermedades del poder, fueron incapaces de concretarlo.

Algo parecido ocurrió luego del 2 de julio. La derrota los dejó atolondrados, agudizó los signos de esa miopía política y catalizó el deseo del suicidio político. En lugar de asumir que fueron derrotados por sus propios errores, y de traducirlos en una formidable fuerza política y social capaz de conducir las grandes transformaciones, se lanzaron al vacío; se propusieron destruir las instituciones de la democracia electoral, esas que ellos mismos habían ayudado a edificar; demolieron la confianza y la credibilidad en los procesos electorales, que ellos habían construido, y se afanaron en la autodestrucción. ¿Qué quedó del PRD y de su candidato entre el 2 de julio y el 1 de diciembre? Nada positivo. Eso sí, la confirmación de su gusto por el suicidio.

Algo parecido ocurrió con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, la APPO, un movimiento político, más que social, que nació en una emergencia establecida por el magisterio de Oaxaca. En medio de una crisis política, que se quiso presentar como social, se enfrentaron las distintas expresiones de poder en Oaxaca: unos para derribar al gobierno en turno y los otros para defender ese poder. La APPO se convirtió en un movimiento también formidable, que se pudo consolidar como el verdadero portavoz e interlocutor de los profundos atrasos que viven los oaxaqueños con los poderes estatal y federal. Pero no, también se prefirió el suicidio político.

El magisterio resultó más inteligente. Una vez que la presión política provocó que se cumplieran sus demandas, incluso de manera sobrada, salieron del conflicto y se retiraron. Pero los radicales de la APPO siguieron adelante en su concepción suicida y, al final, se fueron al despeñadero. El gusto por el suicidio.

RICARDO ALEMÁN
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Noticia: Presentan oaxaqueños 8 mil 600 quejas contra APPO y magisterio

por Rebeca Luna Jiménez
publicado el 13 de diciembre en ADN Sureste


El Consejo Ciudadano Oaxaqueño para el Progreso presentó ante la Procuraduría General de Justicia (PGJE) una denuncia de hechos en contra del dirigente de la Sección 22 del Sindicato de Trabajadores de la Educación (SNTE), Enrique Rueda Pacheco, y del líder y vocero de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), Flavio Sosa Villavicencio, y Florentino López Martínez, respectivamente.

Así, los dirigentes del SNTE en la entidad y de APPO son acusados como probables autores intelectuales de los delitos de sedición, rebelión, conspiración y daños a las vías de comunicación.


Alfredo Manuel Mena Alonso, asesor legal de ese Consejo, detalló que, además de la denuncia presentada, entregaron a la titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Lizbeth Caña Cadeza, 11 tomos con 8,600 quejas con nombre, apellido e identificación oficial de ciudadanos que fueron afectados por el conflicto social en la entidad.


En entrevista, expuso que otros delitos por los cuales se presentó la denuncia de hechos en contra de los mencionados son los de oposición a ejecución de obras de gobierno, robo y abusos cometidos en contra de trabajadores y funcionarios estatales, así como amenazas, lesiones y extorsión “en agravio de la ciudadanía”.

Añadió que la presentación de la denuncia de hechos tiene como objetivo que los actos en los que incurrieron los acusados se investiguen por parte de la autoridad correspondiente, porque ya hay una parte quejosa.


“Esta es la primera vez en que la ciudadanía se organiza y presenta una denuncia, pues antes esos delitos no se perseguían porque no había quien interpusiera la querella, con esto cumplimos como ciudadanos y como consejo”, apuntó.


Junto con la presidenta del Consejo, Delia Ríos Muela, y otros integrantes de la asociación, Mena Alonso se presentó ante la PGJE, donde fueron recibidos por la titular de la dependencia y otros funcionarios.


Ahí, el director de Averiguaciones Previas, Gustavo García Bautista, selló de recibida la denuncia presentada por el Consejo, y afirmó que una vez que los integrantes de este último acudan a ratificar la demanda, entonces se les asignará el número de averiguación previa correspondiente.


Por su parte, Ríos Muela pidió a Caña Cadeza que revisara las 8,600 quejas reunidas entre la ciudadanía para que, en el caso que proceda, se llame a quien presenta la inconformidad para que se le tome declaración y se comience una averiguación previa en contra de las personas acusadas.


“Aquí tenemos quejas de la ciudadanía, son las voces de los que fueron afectados en el conflicto, nos gustaría que sus planteamientos sean escuchados y se les preste atención para que se castigue, si se encuentran elementos, a los responsables de actos violatorios en contra de los derechos de la gente”, expuso.


Ante ello, Caña Cadeza se comprometió a comenzar las investigaciones en los casos en los que se contemple la comisión de delitos y mandar llamar a los ciudadanos para tomarles su declaración.


REBECA LUNA JIMÉNEZ
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martes, diciembre 12, 2006

Carta dirigida a Leonel Cota

por Carlos Alazraki
publicada el 12 de diciembre en La Crónica


Estimado Sr. Cota:

La semana pasada había comentado que mi última carta semanal de 2006 sería para Marcelo Ebrard. Sin embargo, tras escuchar sus declaraciones tan irresponsables del jueves pasado, me veo obligado a escribirle a usted.
(Como antecedente a nuestro público, diré que las declaraciones del jueves pasado del Sr. Cota fueron para invitar al PAN a dialogar, y que juntos —en la Cámara de Senadores— echen al gobernador de Oaxaca).
Su propuesta literal fue de “Borrón y cuenta nueva”.
“Vamos a olvidar lo pasado y vayamos a destituir —juntos con el PAN— a un gobernador legítimamente electo por el pueblo”.
Esa fue su invitación...
Destituir —por sus pistolas— a un gobernador electo democráticamente...


Sr. Cota:

¿Qué le está pasando?
Desde el 2 de julio no ha dejado de amenazar a un gran sector de la sociedad y tampoco ha dejado de mentirnos.
Nos amenazó que Felipe Calderón no iba a protestar como Presidente, y a pesar suyo... protestó...
Nos amenazó que el bloqueo a la ciudad de Oaxaca iba a ser permanente, y —hoy— ya no hay bloqueo.
Nos mintió que Flavio Sosa no era perredista, y resultó que sí. Nos mintió que la APPO no era controlada por el PRD, y resultó que sí.
Nos mintió que el PRD no iba a reconocer a Calderón como Presidente, y sin embargo hasta Camacho Solís ya le dice Presidente.
Y el jueves pasado, todavía tiene el cinismo de decir “Borrón y cuenta nueva”.
¿Ud. cree que se vale decir “Borrón y cuenta nueva” después de todo lo que nos hicieron este semestre?
¿Ud. cree que es muy fácil olvidar el plantón de Reforma?
¿Ud. cree que los empleados despedidos por culpa del plantón van a olvidar tan pronto?
¿Ud. cree ya olvidamos el bloqueo de sus diputados en la Cámara?
No Leonel, la cosa no es tan sencilla.
Nosotros los mexicanos no olvidamos así por así...
Su borrón y cuenta nueva no sirve.
Somos muchos mexicanos resentidos por lo que han hecho.
Jamás comprobaron el fraude y miren el desastre que armaron.
Jamás comprobaron un ilícito, y a pesar de esto, se la pasan amenazando.
Ustedes no quieren convivir en paz.
Aunque estoy seguro que la mayoría de los perredistas sí quieren.

Leonel:
Yo creo que para 2007, deben definirse.
Deben definirse vivir al margen de la ley o dentro de ella. Deben definirse: ser propositivos o negativos. Colaborar con el presidente Calderón, o no. Querer a México, o no.
Y una vez que se definan, deberán entender cuáles serán las consecuencias para su partido.
Y hablando de su partido... Hoy, su partido está muy devaluado.
Están quebrados.
Tiene 20 % de aprobación.
Han perdido 41 % de las preferencias electorales.
Los gobernadores perredistas no le hicieron caso, y ya se alinearon a la federación.
La marcha que presidió el domingo en Oaxaca, fue un fracaso.
Su poder de convocatoria se limitó solamente a 1,500 personas.
Lo que implica que los oaxaqueños quieren vivir en paz.
La APPO, tampoco les hace caso.
Y últimamente, perdieron Tabasco.
El panorama para las elecciones de 2007 de Yucatán, Baja California, está bastante negro.
Y la de Michoacán, la pudieran perder.

Leonel:
Viene la Navidad, época de reflexión y de paz. Le deseo que 2007 el PRD lo viva en paz. Que ya no sea un año de ocurrencias “marcianas”.
Y que sean propositivos.
El tiempo pasa muy rápido, y cuando uno voltea, se da cuenta de los errores que cometió. Aproveche las vacaciones, y reflexione que...
pensar... no cuesta nada.

CARLOS ALAZRAKI
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jueves, diciembre 07, 2006

No hubo quinazo: se trata de simples delincuentes

por Jorge Fernández Menéndez
publicado el 7 de diciembre en Excélsior


La detención de Flavio Sosa, el dirigente de la APPO que, una vez en prisión, ha negado tal condición pero ha preferido presentarse como lo que también es: miembro del Consejo Nacional del PRD, no puede considerarse un equivalente al famoso quinazo que en enero del 89 ejecutó el entonces presidente Carlos
Salinas en contra de Joaquín Hernández Galicia, La Quina, quien era un todopoderoso líder del sindicato petrolero, que controlaba a Pemex en su beneficio y había financiado las campañas sucias contra Salinas de Gortari.

El quinazo fue, en efecto, un golpe para demostrar poder. También, para muchos, una suerte de venganza política pero, por sobre todas las cosas, era una manera de romper con uno de los movimientos corporativistas más poderosos que había llegado a amenazar públicamente al presidente De la Madrid si se afectaban sus privilegios. La Quina, en los hechos, se había apropiado de Pemex e incluso eso le había costado, años atrás, la dirección de la empresa a don Jesús Reyes Heroles, uno de los políticos más lúcidos de las últimas décadas y padre del recientemente designado director de la paraestatal, Jesús Reyes-Heroles González Garza. Al detener a Hernández Galicia, el presidente Salinas envió muchos mensajes: desde que no aceptaría diluir el poder del Estado frente a poderes fácticos y corporativos, hasta la recuperación del control de la empresa más importante de México, pasando por el desmantelamiento de la fuente de financiamiento ilícito de varios importantes frentes opositores.

La Quina era un personaje de notable poder. Flavio Sosa es un oportunista de baja estofa que, por alguna extraña razón, no había sido detenido a pesar de contar con, cuando menos, cinco órdenes de aprehensión en su contra por diversos delitos. Un oscuro dirigente que en unos pocos años pasó por el perredismo, el foxismo, el apoyo incondicional al gobierno de José Murat, la creación de un partido fantasma nombrado Unidad Popular y financiado por el gobierno de Oaxaca para quitarle votos a la candidatura de Gabino Cué. Con la llamada ala campesina, trató de reventar a Alternativa Socialdemócrata apoyando, en lugar de a Patricia Mercado, al Doctor Simi. Ahora sabemos, gracias al mismo Flavio y al muy hablador vocero del PRD, Gerardo Fernández Noroña, que mientras Sosa realizaba todas esas maromas políticas era, al mismo tiempo, dirigente del PRD y miembro de su Consejo Nacional. López Obrador, en consecuencia, ya ha ordenado a su partido encabezar la defensa legal de este personaje. De esa manera, el ex candidato se desmiente a sí mismo (o demuestra que una vez más mentía descaradamente) cuando había asegurado, antes de las elecciones, que su partido no tenía nada que ver con la APPO y sus dirigentes. Hoy sabemos, por él mismo, que no era así. Comparar a Sosa con La Quina es un despropósito, pero más lo es comparar las razones de una y otra detenciones. En el caso de Flavio y los demás miembros de la APPO, estamos ante la ejecución de órdenes de aprehensión, las cuales tendrían que haber sido cumplimentadas desde tiempo atrás. La APPO se sustentó en demandas sentidas por buena parte de la sociedad oaxaqueña, pero no es representativa de la misma: con el paso del tiempo, los distintos sectores sociales de la oposición democrática fueron desplazados por los grupos más radicales del magisterio y éstos, a su vez, por dirigentes afines a grupos armados, como el EPR. Su base de movilización pasó de ser el magisterio a una mezcla de miembros del CGH, el Frente Francisco Villa y otras organizaciones de superficie de la guerrilla, sumados a lúmpenes sin ninguna expectativa política, que actuaron una y otra vez como provocadores. Sosa y estos grupos estuvieron al frente de la violenta movilización del 20 de noviembre que dejó, además de enormes daños materiales, 17 edificios históricos del centro de Oaxaca inutilizados. En la vorágine de violencia, como buen grupo de provocadores manipulables por otras fuerzas, quemaron los archivos del Tribunal Superior de Justicia de la entidad y las oficinas donde estaban todos los expedientes sobre utilización de recursos públicos del gobierno estatal en los últimos años, para borrar así, huellas clave en lo relativo a auditar los 95 mil millones de pesos en recursos públicos que las dos últimas administraciones oaxaqueñas no han permitido que fueran indagados por autoridades federales.

Flavio Sosa y los demás detenidos de la APPO simplemente cometieron innumerables delitos: existen pruebas ineludibles de la participación de la mayoría de ellos en los mismos: ahí están las fotos, las filmaciones del momento en que incendian oficinas, hoteles, restaurantes, negocios y cuando disparan con bazucas y molotovs contra las fuerzas policiales. Se trata de simples delincuentes que deben ser juzgados y, si no lo fueron antes, es porque durante demasiado tiempo las autoridades federales se dejaron chantajear por todo tipo de grupos, que podían cometer cualquier delito y, finalmente, sabían que no serían castigados si argumentaban alguna justificación política.

No deja de ser un buen síntoma que a estos personajes, la mayoría de ellos provocadores rentados al mejor postor, se les juzgue. Como no deja de serlo que el mismo día de su toma de protesta, Marcelo Ebrard ordenara que los miembros del Frente Francisco Villa no siguieran bloqueando la zona de Bellas Artes. No se trata de represión ni de quinazos o flaviazos: se trata, simplemente, de hacer cumplir el Estado de derecho que ha sido vulnerado una y otra vez en los últimos años. Sin esa base, nada podrá construirse de cara al futuro. Por cierto: cuando se habla de Estado de derecho, en el caso Oaxaca, ello debe extenderse a los demás actores de ese conflicto, incluido, por supuesto, el gobierno de esa entidad.

JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ
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APPO: autogolpe

por Ricardo Alemán
publicado el 7 de diciembre en El Universal


Ahora resulta que existió una traición, una campaña de desprestigio contra los líderes de la APPO, que el oportunismo y el trapecismo político que exhibieron algunos de sus dirigentes ya no es esa perniciosa habilidad para caer siempre parado, sino que se le reconoce como "movilidad estratégica". Ahora resulta que el señor Flavio Sosa es el primer "preso político" del nuevo gobierno. Otra vez el México al revés.

Tienen razón quienes señalan que el gobierno federal comete un exceso al enviar al penal de máxima seguridad del Altiplano -antes La Palma-, al señor Flavio Sosa y a algunos de sus compañeros -como si se tratara de peligrosos jefes del crimen organizado-, como también es cierto que el mismo rasero que aplica el gobierno federal en el caso de un sector de la APPO, lo deben aplicar las instancias respectivas al gobernador Ulises Ruiz, también responsable del conflicto oaxaqueño.

Pero hablar de una traición -porque el señor Sosa fue detenido cuando acudió a la ciudad de México para un presunto encuentro de diálogo con Gobernación-, de una campaña de desprestigio contra los dirigentes de la APPO -más allá de la propaganda negativa que significó para la APPO y sus líderes el vandalismo que todos vieron por televisión-, y pretender justificar la incongruencia ideológica, el oportunismo político y la inconsistencia de esos líderes que se venden al mejor postor es, por lo menos, no querer ver el fondo del conflicto.

El señor Flavio Sosa fue detenido no porque se intentara un quinazo, sino porque el nuevo gobierno está empeñado en marcar una clara distancia de su antecesor. Cuando se tomó la decisión de detenerlo, luego que se comprobó la solidez de las órdenes de aprehensión y los presuntos delitos, se bajó la instrucción no porque se encontrara en la ciudad de México, y menos porque estuviera cerca del reinicio del diálogo con la APPO, sino porque en el nuevo gobierno el diálogo para el caso Oaxaca se llevará a cabo con líderes reales y representativos. En realidad el señor Sosa era seguido de cerca por las autoridades desde hace meses. No había sido detenido, porque Fox se negó a dar la orden. Ese es el mensaje del nuevo gobierno, que no es igual al de Fox y que no dialogará con quienes son buscados por la justicia.

Tampoco se trató de una ocurrencia de la nueva administración, porque desde los tiempos de la gestión de Carlos Abascal -como lo señalamos aquí en su momento-, se intentó fracturar a la APPO, para dialogar y ofrecer soluciones a los liderazgos reales, para desmontar el conflicto y arrinconar a los grupos radicales, a los oportunistas y a los responsables del vandalismo y los delitos que todos conocieron. En esa lógica, el magisterio de la sección 22 se retiró del conflicto una vez que sus demandas fueron atendidas, no como ellos lo planteaban, sino "copeteado". Esa misma lógica también opera en Ulises Ruiz, quien ha "jalado" a no pocos grupos que se montaron en la APPO y en el conflicto, no por sus liderazgos sino en busca de recuperar beneficios políticos y económicos. Hoy esos grupos ya parten un piñón con el detestable gobierno de Ulises Ruiz.

¿Por qué no rompió la APPO el diálogo con Gobernación horas después de que fue detenido Flavio Sosa y compañeros? Precisamente por eso, porque ese diálogo se restablecerá con líderes reales y la intención es atender a fondo sus demandas. Entre esos liderazgos se tiene claro que el movimiento de la APPO y la solución de sus reclamos fueron saboteados por las ambiciones desmedidas de personajes como Flavio Sosa y los grupos radicales, que no obedecían al espíritu fundacional de la organización, sino a las guerras entre los grupos de poder en Oaxaca. Durante el largo proceso de diálogo entre Gobernación y la APPO, en distintos momentos se alcanzaron acuerdos en problemas de fondo, pero no fueron aceptados por la intransigencia de líderes como Sosa y otros vinculados con grupos guerrilleros. En realidad la APPO se autodestruyó a causa de los oportunistas que hoy quieren ser presentados como mártires.

Y es que Flavio Sosa no sólo es un conocido saltimbanqui de la política - perteneció al PRI, al PAN, a Alternativa, a Convergencia y ha sostenido alianzas con José Murat, historias que todos conocen pero que algunos pretenden presentar como una campaña de desprestigio en su contra-, sino un vividor de movimientos sociales y que en la reciente crisis de Oaxaca regresó al servicio del ex gobernador José Murat y aliados, quienes se propusieron derribar a Ulises Ruiz. El conflicto de fondo es entre esos dos centros de poder, el ex gobernador y el gobernador en funciones. Y en medio se encuentran el PRD, Convergencia y otros.

Y también tienen razón quienes dicen que el gobierno de Calderón cometió un error político al detener a Flavio Sosa. ¿Por qué? Porque le dio al PRD y a los "loquitos" de ese partido un nuevo mártir. ¿Por qué el PRD y Sosa se hermanaron de nueva cuenta, cuando siempre negaron su parentesco? Porque tienen una nueva y rentable causa. Puro oportunismo.

RICARDO ALEMÁN
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Legalidad absoluta

por Guillermo Ortega
publicado el 7 de diciembre en La Crónica


Conceptos torcidos
A lo largo de los últimos años —no decimos seis porque en realidad son algunos más— se relajó en nuestro país la aplicación puntual de la ley. Poco a poco las ciudades, la ciudad de México de manera especial, fueron dejándose abandonadas a manos de la delincuencia. No sólo proliferaron los delitos comunes, como el robo, el asalto o el secuestro, temible incluso en su forma conocida como exprés, sino también otro tipo de delitos: los que atentan contra el funcionamiento de las actividades productivas de sus pobladores. Si bien los plantones, manifestaciones, mítines y demás formas de protesta no afectan a las personas directamente en sus bienes, como lo hacen los crímenes que mencionamos antes, si les causan graves daños no sólo patrimoniales al reducir y anular su productividad, sino también a su salud. Durante este tiempo, los grupos radicales opuestos al gobierno en general, o a algunas de sus políticas en particular, han cambiado los conceptos, torciéndolos hacia su postura, lucrando con la confusión resultante. De manera que lo que, por ejemplo, antes era atentar contra las vías generales de comunicación o la comisión de actos vandálicos en contra de los ciudadanos, se justificó de un día para otro con la bandera de la libertad de estos grupos de extremistas para expresarse. Los derechos humanos de la mayoría quedaron marginados por la rentabilidad política de ostentarse como un demócrata que dialoga, aunque el diálogo sea alargado artificial e interminablemente por los dirigentes radicales, para mantener el caos y la presión, y obtener así lo que pretenden. Ese es el juego que ha privado hasta ahora, y que, aparentemente, ha comenzado a cambiar.


Beneficiarios
Ante los acontecimientos recientes que podrían ser el inicio de un gobierno si no de tolerancia cero, sí, por lo menos, poco proclive a poner la ley sobre la mesa de la negociación, llaman la atención las voces que se alzan para reclamar por el aparente regreso de la vigencia del estado de Derecho. Al buscar a quienes critican las acciones del gobierno, nos encontramos nuevamente con aquellos que han sido durante años los beneficiarios del vacío de autoridad y la no aplicación de la ley. No pueden, de ninguna manera, aceptarse como ciertas las aseveraciones de los líderes de la APPO detenidos por el caso Oaxaca, que niegan ser quienes todos vimos que son: los que instigaron a una turba compuesta por golpeadores profesionales e ingenuos que creen en la pureza de intenciones de la APPO, para que cometieran toda clase de crímenes en contra de nuestros conciudadanos oaxaqueños y sus patrimonios. Tampoco debemos aceptar las declaraciones de perredistas que aseguran que Flavio Sosa y sus cómplices presos son blancas palomas, como lo han hecho el vocero perredista Gerardo Fernández Noroña —de quien no es raro ya que lo que hace es defender a sus iguales—, así como otros políticos de ese partido como el senador Ricardo Monreal de quien, francamente, no nos explicamos su actitud. Lamentamos también las declaraciones de algunos otros analistas y luchadores sociales considerados serios, que se refieren a la ejecución de las órdenes de aprehensión como represión de la policía federal, cuando la realidad es que las autoridades se tardaron en hacerlo, como los exigía la enorme mayoría de los mexicanos.

Convivencia civilizada
Es cierto que no deben tolerarse los abusos de gobiernos y autoridades. Esto es cada vez más difícil que suceda a partir de que fueron imponiéndose, mediante legislaciones adecuadas, mecanismos de transparencia y control. Sin embargo, también lo es que, menos aun, debemos tolerar los abusos y arbitrariedades que cometen los grupos de extremistas contra los ciudadanos comunes, violando completamente la ley. No es posible que se tomen en serio las exigencias de algunas organizaciones, aparentemente serias, para que sea el gobierno el primero que deje al margen la ley, como parte de una negociación política. Desde aquí hemos señalado, una y otra vez, que el vacío de autoridad que privaba y lesionaba a los ciudadanos de bien, terminaría siendo perjudicial para el desarrollo de la democracia. Aplaudimos las acciones del nuevo gobierno que vayan encaminadas a restablecer la absoluta vigencia del Estado de Derecho, como garante de la convivencia civilizada entre los mexicanos.

GUILLERMO ORTEGA
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Manlio no ve “mano dura”

por Pepe Grillo
publicado el 7 de diciembre en La Crónica


¿Qué vio usted, una mano dura o una mano blanda?, preguntaron al senador Manlio Fabio Beltrones al salir de una plática con el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña.
Y el experimentado político respondió:
“Yo veo hasta ahorita una mano amable”.
Y es que sólo los lópez, los noroña y otros de ese corte, quieren ver en la detención de Flavio Sosa, “la mano dura” de Ramírez Acuña.
Como si no supieran que antes de que se conociera el gabinete de Felipe Calderón, ya había siete órdenes de aprehensión contra el appo mayor...


El PRD busca a la APPO
Los appos aclaran: “Nosotros no fuimos a buscar al PRD, ellos nos buscaron”.
Todo, después de la detención de su líder Flavio Sosa.
¿Y para qué los buscaron?, se les preguntó:
“Pues… para subirse a nuestro caballo, ahora que andan de capa caída”, respondieron.
Y dicen que en su gran mitin del domingo, en Oaxaca, no estará López Obrador, “que dizque porque se va de gira a San Luis Potosí”.
Pintan su raya: el señor nunca ha dado la cara con nosotros.

¿Ahora compló contra Sosa?
Y si en el PRD están decididos a que todo mundo sepa que son pares de la APPO.
Y que le van a echar los kilos a la defensa de Flavio Sosa.
Con ese propósito, invitaciones a integrarse a la lucha de los appos, salen de la casa de campaña de López Obrador.
Las firman Luis Mandoki, Elena Poniatowska y Jesusa Rodríguez.

PEPE GRILLO
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¿Qué sigue en Oaxaca?

por Yuriria Sierra
publicado el 7 de diciembre en Excélsior


El presidente Felipe Calderón ya mandó un tercio del mensaje: nadie con cinco órdenes de aprehensión puede andar así nomás por la vida (y por la geografía nacional) amenazando al Estado, cometiendo delitos en nombre de la justicia social ni jugando a ser un mero líder, cuando en realidad se trabaja para un partido y un proyecto político concreto.

La detención de Flavio Sosa es precisamente eso: el mensaje por la legalidad y el nuevo respeto al Estado de derecho que durante tanto tiempo ha sido “dialogado” o “negociado”, pero pocas veces ejecutado. El mismo Sosa más tardó en ser aprehendido que en confesar su filiación al PRD. Y más tardó en “cantar” a sus verdaderos patrones que Fernández Noroña en defenderlo y declararlo “preso político”. Además, están las grabaciones de Ericel Gómez Nucamendi, dueño del diario Noticias y senador suplente del PRD, en las que, quedó claro, mantuvo contacto con la APPO en los momentos más álgidos de la revuelta.

Así, el primer golpe de Calderón estuvo magistralmente puesto por todo lo que implica: un mensaje de legalidad con efecto dominó que termina por desenmascarar realmente al movimiento de la APPO, en voz de los involucrados, quienes rápidamente dejaron claras las ligas entre la organización oaxaqueña y el Partido de la Revolución Democrática.
Segundo tercio. Sin embargo, quedan pendientes otros dos momentos en el caso de Oaxaca. El primero tiene que ver con la cabeza de Ulises Ruiz, sobre quien también sobran las denuncias de ilegalidades y truculencias. El gobernador debe estar, por ahora, de plácemes por la captura de su enemigo, pero es de vital importancia que también él pague sus cuentas pendientes. De no ser así, Felipe Calderón estaría enviando el mensaje equivocado: que la ley está a favor de los poderosos que abusan de su posición y de sus cargos.

Ya le habíamos adelantado en esta columna, hace cosa de un mes, de una “operación pinza” para darle crán al alacrán oaxaqueño: por un lado, en el Senado ya se hablaba de entrarle de nuevo al tema de la desaparición de poderes (y, ayer mismo, Creel puso énfasis en esta necesidad), mientras que en la Cámara de Diputados, como también lo adelantamos, se están desahogando, vía fast track, las demandas de juicio político que anteceden a la interpuesta contra Ulises Ruiz. Y, por último, está la auditoría en trámite para conocer el destino de los dineros entregados mediante el Ramo 33 a los dos más recientes gobiernos oaxaqueños. Pero el segundo tercio es de la misma importancia que el primero en el mensaje que Calderón quiere mandar en lo referente al respeto a la legalidad. Y esta segunda parte debe pasar, necesariamente, por el esclarecimiento (y, en su caso, un fuerte castigo) de las presuntas ilegalidades y violaciones a derechos humanos y los actos de corrupción de Ruiz.

Tercer tercio. Y, finalmente, será importantísimo que Calderón instrumente un programa urgente de gasto social, como se hizo con Chiapas en 1994. Este domingo entrevisté en Informativo 40 a Beatriz Zavala —nueva secretaria de Desarrollo Social— y, entre otros temas, hablamos de Oaxaca. Me confesó que hasta ese momento no había recibido instrucciones particulares del presidente Calderón para dar un trato preferencial a esa entidad por sobre otros estados tan pobres como Guerrero o Chiapas. Y aunque es cierto que todo el sureste padece la misma pobreza, me parece vital que, en estas fechas, Oaxaca reciba atención prioritaria en el mapa del combate a ese problema. Por razones obvias.

YURIRIA SIERRA
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¿Qué sigue en Oaxaca, señor Presidente?

por Denise Maerker
publicado el 7 de diciembre en Excélsior

La decisión de detener a Flavio Sosa fue política plenamente y atribuible al nuevo gobierno. Flavio fue detenido por elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y en el Distrito Federal. Las órdenes de aprehensión que pesan en su contra, y por las que fue detenido, son anteriores a los hechos vandálicos del sábado 25 de noviembre. Lo que se hizo fue "activar" órdenes de aprehensión existentes, pero que no habían sido anteriormente cumplimentadas ni habían impedido que fuera a negociar a Gobernación con Carlos Abascal.

Es importante hacer esta precisión porque tiene implicaciones políticas. De entrada nos habla de que Felipe Calderón y su equipo llegaron al gobierno con una estrategia con respecto de Oaxaca. ¿En qué consiste? Por lo pronto, en encarcelar a dirigentes y simpatizantes de la APPO sobre quienes exista alguna orden de aprehensión. ¿En qué más? Esa es justamente la pregunta. ¿Eso es todo? ¿La solución al conflicto de Oaxaca que propone este gobierno es acabar con el movimiento descabezando su liderazgo? Eso parece. No hay una sola señal, una declaración, un hecho, que nos indique que esto es sólo el principio y que Felipe Calderón y su secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, tienen pensado algo de más envergadura.

Es francamente preocupante. Como lo escribí aquí hace ya varias semanas, las opiniones que se tienen sobre el conflicto de Oaxaca están íntimamente ligadas con el diagnóstico que se hace sobre el origen del movimiento. Para quienes consideran que en estos más de seis meses y medio un grupo de vándalos y de líderes oportunistas han tenido secuestrada a la ciudad de Oaxaca simplemente porque perdieron prebendas personales o porque quisieron influir en el proceso electoral, la detención de los líderes es una solución suficiente. Encarcelados Flavio y compañía, el conflicto queda resuelto.

Para quienes, por el contrario, piensan, y me incluyo, que, independientemente de quienes hayan sido los líderes, este movimiento reveló un profundo malestar de la sociedad oaxaqueña y un genuino reclamo por las condiciones predemocráticas en las que vive ese estado, la detención de Flavio y compañía no puede ser vista como una solución.

En los dos viajes que hice a Oaxaca durante el conflicto pude observar una autentica división entre los oaxaqueños. La APPO logró aglutinar a muchos grupos de índole muy distinta y que arrastran agravios muy diversos. También conocí a los antiAPPO, oaxaqueños aterrorizados de que ésta ganara la partida, tirara a Ulises de la gubernatura y se convirtiera en un factor informal y decisivo de poder en el estado. Quedé convencida desde entonces de que no se le podía dar en bandeja la cabeza de Ulises Ruiz a la APPO, pero tampoco se podía arrasar con el movimiento, sin provocar heridas mayores.

Más allá de cualquier impresión personal, las encuestas levantadas en estos últimos meses son contundentes. En octubre, La Crónica publicó una encuesta de Ulises Beltrán y Asociados donde 55% de los entrevistados decían desaprobar la gestión de Ulises Ruiz y 50% se pronunciaban a favor de que renunciara. En noviembre, GEA-ISA levantó otra encuesta domiciliaria donde 36% aprobaba a Ulises Ruiz, 62% lo desaprobaba y 23% aprobaba a la APPO y 61% la desaprobaba. Las mediciones telefónicas mostraban resultados similares.

El conflicto en Oaxaca no es, ni ha sido, cuestión de unos cuantos revoltosos. Ha habido un movimiento con fuerte arraigo popular.

Y eso es lo preocupante. Porque la respuesta de Felipe Calderón y de su gobierno respecto al conflicto, hasta ahora, coincide plenamente con quienes consideran que no hay ni ha habido un genuino movimiento popular en contra del gobernador y del sistema autoritario prevaleciente en el estado.

Por lo pronto, este gobierno ha procedido a aplicar la ley sólo cuando los acusados son miembros de la dirigencia de la APPO, militantes de ésta o incautos transeúntes, pero no ha detenido a ninguno de los elementos perfectamente identificados, algunos de ellos priistas notorios, que violaron la ley y a quienes sin pudor ni miedo, los vimos disparando en contra de los que se manifestaban. En Oaxaca han muerto por este conflicto 17 personas. Hay un solo detenido, un militar que, borracho, perdió sus papeles en la barricada donde disparó a matar. Eso es todo.

Si el mensaje que quiere mandar Calderón es de que no habrá impunidad, adelante. No sé de nadie que esté en contra de la aplicación de la ley, es más, si algo nos amarga y dificulta la coexistencia es justamente que en nuestro país no se aplique. Pero a todos por parejo. Lo otro, la aplicación de la ley a unos cuantos y cuando así conviene al poder, eso ya lo conocemos. Y justamente por esa vieja práctica de "activar" órdenes de aprehensión por razones políticas o de castigar sólo a una de las partes, la más débil, por supuesto, la menos incómoda, es que la ley en nuestro país tiene tan poca legitimidad y fuerza.

Lo difícil es lo otro. Es enfrentar a un Ulises Ruiz amarrado al poder y a un PRI que lo defiende. Lo difícil es desmantelar y exhibir a los grupos paramilitares que han estado operando en el estado a la vista de todos. Lo difícil es iniciar un verdadero proceso de reconciliación en Oaxaca.

Por lo pronto, hay un vencido, la APPO, y se perfila un ganador, Ulises Ruiz.

¿Eso es todo, señor Presidente?

DENISE MAERKER
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Operación diferencia

por Ciro Di Costanzo
publicado el 7 de diciembre en Excélsior


En el contraste está el sabor, dicen los expertos en el maridaje, los gourmets y variopintos sibaritas. De la misma forma opera en la política.


La semana de arranque del gobierno de Felipe Calderón está pletórica de mensajes que parecen encaminados a un solo propósito: diferenciarse del gobierno de su antecesor, Vicente Fox, estrategia que responde a una lógica entendible: el común denominador de los cuestionamientos de una importante minoría hacia la persona del hoy Presidente tienen su origen, justamente, en su predecesor y su estilo de hacer política...

... Después de largos meses de inmovilismo en el conflicto de Oaxaca, se detiene a la cara más visible de la APPO: Flavio Sosa.

En realidad, Sosa es más un charal que un pez gordo, pero lo importante es el mensaje que plantea otra vez la distinción del antiguo inquilino de Los Pinos: a contrapelo de Fox, hoy sí se detendrá a quien viola la ley, estímulo dirigido a aquellos adeptos exasperados con la holgada laxitud del hoy ex presidente.

CIRO DI COSTANZO
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miércoles, diciembre 06, 2006

Siempre sí

por Sergio Sarmiento
publicado el 6 de diciembre en Reforma


... El PRD siempre dijo que la APPO no era parte del partido. Flavio Sosa, de hecho, era el miembro del ala campesina de Alternativa que buscó reclutar a Víctor González Torres, el Doctor Simi, como candidato presidencial de esta agrupación. Pero ayer el vocero del PRD, Gerardo Fernández Noroña, no sólo reconoció que Sosa sí es miembro del Consejo Nacional del PRD sino que dijo que el partido pagará su defensa legal.

SERGIO SARMIENTO
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El Flaviazo

por Leo Zuckermann
publicado el 6 de diciembre en Excélsior


Tuvo sus quince minutos de fama. A diestra y siniestra lo entrevistaban. Se manejaba bien en los medios. Ofrecía argumentos convincentes. Afirmaba que su modelo no era el subcomandante Marcos, sino Evo Morales, presidente de Bolivia, quien “ha construido una alternativa a partir de los movimientos sociales”.

Era persuasivo. Finalmente se estaba enfrentando a políticos autoritarios que han devastado a un estado pobre: “la APPO no busca la revolución, sino realizar reformas y justicia, liberarnos de un partido que gobierna Oaxaca desde hace 80 años”. Como Ghandi, decía: “Somos responsables; desde que han enviado a las fuerzas del orden, evitamos los enfrentamientos”.


Ese era el discurso de Flavio Sosa. Sin embargo, en los hechos era muy diferente. Lideraba una organización, la APPO, que secuestró la capital de Oaxaca y la sumergió en un caos anárquico. Barricadas, bloqueos, arrestos arbitrarios, juicios populares sumarios, bombas molotov, palos, machetes, pedradas, pintas, destrucción del Congreso local, incendio de la sede del Poder Judicial y saqueos de edificios públicos, éstas eran las acciones de su “resistencia civil pacífica”.

Pero nada desnuda mejor a Flavio Sosa que su biografía. Militó en las filas del PRD y llegó a ser diputado federal. En 2000 se sumó a la campaña de Vicente Fox a quien levantó la mano. El nuevo Presidente, sin embargo, lo excluyó. Entonces se acercó al gobernador oaxaqueño, el priista José Murat, quien al parecer le entregó carretadas de dinero y la posibilidad de operar un negocio de transporte público.

A cambio, Sosa se dedicó a debilitar a la oposición a Murat. En las elecciones locales de 2004, por ejemplo, encabezó un partido local para quitarle votos a Gabino Cué, el principal opositor al régimen priista oaxaqueño. Luego dejó este partido y se incorporó a Alternativa Social Campesina de reciente creación. Fue de la facción que repudió la candidatura presidencial de Patricia Mercado y apoyó la de Víctor González Torres, el doctor Simi. Salió de Alternativa y se reincorporó al PRD como consejero, aunque después se desligó de este partido para unirse a la APPO.

Esta trayectoria habla del típico operador político que todo el tiempo está buscando oportunidades y está a la venta al mejor postor. Un vividor de la política al que poco le importan las causas sociales que dice defender. Reportes periodísticos afirman que su afrenta en contra del gobernador Ulises Ruiz tiene que ver con que éste le redujo el dinero y los privilegios que recibía cuando Murat gobernaba. Ruiz así lo interpreta: afirma que su antecesor repartía 400 millones de pesos anuales a los distintos grupos de la APPO, incluido el de Flavio Sosa.

Anteayer, el gobierno federal lo arrestó por los presuntos delitos de robo, daños, secuestro, sedición, incitación a la violencia y ataques a vías de comunicación. Es probable que salga pronto de la cárcel ya que cuenta con un amparo. Pero lo más importante de todo es que el nuevo gobierno de Calderón manda un mensaje muy contundente desde el comienzo del sexenio: que no negociará con supuestos líderes sociales que incendian al país porque quieren mantener los privilegios y la protección que recibían de gobiernos corruptos. Que, para ellos, el camino será a Almoloya y no a Bucareli.

LEO ZUCKERMANN

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