jueves, octubre 12, 2006

Sísifos piratas en Oaxaca: la solución, lo menos importante

por José Carreño Carlón
publicado el 12 de octubre en La Crónica


Una vez que el secretario de Gobernación anunció —entre “cabezas” jubilosas de La Jornada— que ya casi arregla todo con una serie de concesiones a la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), Reforma publicó en primera plana que, en respuesta, el gobernador Ulises Ruiz rompió el diálogo con el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, y dio a conocer la cancelación de su participación en la mesa de gobernabilidad que debería haberse realizado ayer.

Y unos minutos después de que Reforma puso al día la información en su sitio de la Red con la llegada del gobernador a la Secretaría de Gobernación para comer con el titular a fin de limar asperazas después de que el oaxaqueño lo descalificara como interlocutor, Milenio registró un enfrentamiento a tiros en el Centro Histórico de Oaxaca, con “dos personas heridas, presumiblemente integrantes de la APPO”, decía un “sumario” de la versión online de este diario, seguido de otro, con un precipitado, apenas ambivalente: “Los agresores, supuestos policías”, claro, también supuestamente al mando del gobernador de Oaxaca.

El manejo de la crisis oaxaqueña y su supuesto proceso de solución está a cargo de actores y operadores a quienes lo que menos parece importarles es la normalización de la vida de la entidad y del país.
Parecería la tarea de un colectivo Sísifo, un astuto rey de la mitología griega, más ambicioso, embustero e inescrupuloso que el más impresentable de los personajes que pueblan el escenario del supuesto proceso de solución de Oaxaca. Sísifo fue condenado por sus fechorías y engañifas (que siguió urdiendo al borde de la muerte y en el mismo infierno) a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, por toda la eternidad, ya que antes de alcanzar la cima de la colina, la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar otra vez desde abajo.

Pero el espectáculo de Oaxaca sólo se parecería a este mito, recogido por Homero en La Odisea. Porque lo que para Sísifo era un castigo y para Camus una metáfora del absurdo de la existencia humana —y, para otros, de la imposibilidad de la especie para alcanzar la perfección: la cima de la sabiduría, la bondad o la belleza— para los actores del escenario oaxaqueño no es más que un campo de batalla más que abre la oportunidad de alzarse con un nuevo botín, de no perder lo atesorado o de ganar posiciones con miras a las siguientes batallas.

Pero los Sísifos pirata de la tragicomedia oaxaqueña no se quedan muy atrás del Sísifo de Homero, en su patrón de conducta de recurrir a todo tipo de medios para colmar su avidez de poder y riqueza.

La piedra del arreglo, cuesta abajo y cuesta arriba
Una cadena de engañifas estilo Sísifo se registró en las últimas horas desde que la Comisión de Gobernación del Senado aceptó, anteayer, revisar un dictamen de la anterior legislatura, opuesto a declarar la desaparición de poderes.

El presidente de la Comisión, el priista Jesús Murillo promovió y logró el voto por unanimidad, a favor —dijo, queriendo engañar a los priistas que se oponen a la desaparición de poderes— de que el dictamen anterior se revise, se enriquezca y, eventualmente, se le haga alguna modificación. Mientras el perredista de esa Comisión, Ricardo Monreal, pretendió engañar a sus huestes oaxaqueñas, con la expectativa expresa de que el voto fue por rechazar al dictamen anterior y proponer ahora la declaración de desaparición de poderes.

El senador Murillo y el senador Monreal estaban en lo mismo. Murillo pertenece al equipo del ex gobernador priista oaxaqueño y hoy diputado panista, Diódoro Carrasco, quien con Gabino Cué, también ex priista y hoy senador por la Coalición de Amlo (Partido Convergencia) alientan el movimiento contra el actual gobernador de Oaxaca. Y Monreal, de los más estrechos seguidores de Amlo en su desconocimiento a la elección presidencial, está comprometido con la estrategia de prolongar el conflicto de Oaxaca para enlazarlo con el que su caudillo está gestando frente a su derrota del domingo en Tabasco.

A ninguno de estos Sísifos les importa una solución negociada en Oaxaca, ni que la piedra del arreglo ruede cuesta abajo. Al contrario, como el acuerdo de la Comisión de Gobernación incluía la integración de una misión especial que viajara a Oaxaca a investigar si había condiciones para declarar la desaparición de poderes, y esa misión debía partir ayer, ayer mismo reforzaron sus huestes el escenario de la ingobernabilidad.

Y una vez rodada cuesta abajo la piedra del acuerdo, ya oscurecía ayer cuando otro par de nuestros Sísifos expresaba que la empujarían, otra vez, cuesta arriba: “Acuerdan Abascal y Ruiz trabajar juntos”, informaba una nueva “cabeza” de la versión online de Reforma, pasadas las seis de la tarde. “No hay rompimiento, sino una total coordinación”, aseguraron el secretario de Gobernación y el gobernador oaxaqueño.

JOSÉ CARREÑO CARLÓN