sábado, octubre 14, 2006

Oaxaca: el tiro por la culata

por José Contreras
publicado el 14 de octubre en La Crónica


El PRD insistió hasta que consiguió —con el apoyo de última hora del PAN— que una comisión plural de senadores viajara a Oaxaca para verificar si hay condiciones para declarar la desaparición de poderes. El tiro les saldrá por la culata.


Con la visita relámpago a Oaxaca, panistas y perredistas pretendían justificar un dictamen con la declaratoria de desaparición de poderes, pero su viaje tendrá un efecto contrario al deseado, ya que lo que constataron los tres senadores de esta comisión es que no han desaparecido los poderes.
Algo pasó entre los legisladores panistas, pues de la noche a la mañana muchos de ellos cambiaron de opinión y empezaron a hablar de apoyar una eventual declaración de desaparición de poderes para destituir de su cargo al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz.

Ese cambio repentino de opinión y el exceso de declaracionitis de varios de los actores del conflicto generaron la expectativa falsa de que el Senado tiene la obligación de desaparecer los poderes en Oaxaca.

En consecuencia, el Senado quedará como el cohetero. Si en el transcurso de la semana el órgano legislativo determina que no ha lugar a declarar la desaparición de poderes, se echará encima a los grupos radicales que tienen tomada la ciudad de Oaxaca y la calle Tacuba del centro del DF y el conflicto se complicará aún más.

Pero si decide declarar la desaparición de poderes se meterá en problemas de credibilidad y de legalidad, pues destituirá de un plumazo, sin fundamento jurídico, al gobernador, a los diputados locales y a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca.

De acuerdo con la fracción quinta del Artículo 76 de la Constitución, el Senado tiene la facultad de “declarar, cuando hayan desaparecido los poderes de un estado”. Es decir, verificar y confirmar que los poderes de un estado ya desaparecieron, no decretar su desaparición, como se ha hecho creer a la sociedad.

Y en Oaxaca, independientemente de que se esté o no de acuerdo con la forma de gobernar de Ulises Ruiz, los tres poderes ejercen sus funciones. Eso fue lo que constataron los senadores que visitaron el estado.

Nadie puede tomar en serio la decisión de la Comisión de Gobernación de enviar a tres senadores (uno del PRI, uno del PAN y uno del PRD) a constatar, en menos de 48 horas, las condiciones en que se encuentra la administración pública local.

Menos serio es que dos de los tres senadores, el perredista Tomás Torres Mercado y el panista Alejandro González Alcocer, se pronunciaron abiertamente por la salida del gobernador Ulises Ruiz antes de viajar para “conocer” la situación que prevalece en la entidad. Si de antemano piden que se vaya el gobernador ¿para qué realizar el viaje?

Pero aún así, el informe que presenten estos tres senadores será determinante para la decisión que tome la Comisión de Gobernación el lunes, cuando elabore el dictamen que el martes sería sometido al pleno del Senado.

La Comisión de Gobernación tiene 15 integrantes y se requiere de 8 votos o más para aprobar el dictamen. De los 6 integrantes que tiene el PAN, se sabe que al menos 3 están a favor de la desaparición de poderes.

Si esos 3 votos panistas se suman a los 3 que tiene el PRD y al de Convergencia, suman 7 votos. De los 3 panistas restantes hay uno que está indeciso. Fue colaborador cercano del presidente Fox, y es quien podría inclinar la balanza hacia la desaparición.

Si prospera un dictamen en este sentido y éste es ratificado en por el pleno, el Senado se expondrá a que su decisión sea impugnada ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que el máximo tribunal del país ordene la reinstalación de Ulises Ruiz. En lugar de tirarlo, lo van a fortalecer.
De hecho, el Congreso de Oaxaca ya prepara toda la documentación para presentar una controversia constitucional, misma que hará acompañar de actas notariadas en las que consta que los tres poderes están plenamente establecidos.

La administración de Ulises Ruiz es muy cuestionable. Inició su gobierno con una persecución judicial sin sustento en contra de quien fue su principal contrincante en las elecciones, Gabino Cué.
Luego ordenó una intervención encubierta en el diario Noticias y actuó con soberbia, desdén y torpeza ante el conflicto magisterial.

Pero si alguien considera que estos u otros errores son tan graves como para que Ulises Ruiz se separarse del cargo, la declaratoria de desaparición de poderes no es el camino. Se tendrían que buscar otras vías como el juicio político o la declaración de procedencia, que tienen otras características.

Esta semana el Senado tomará una decisión que en un sentido o en otro, sentará precedente.
Por cierto, hay quienes no se explican el por qué de pronto un amplio sector del PAN se empezó a pronunciar por la salida de Ulises Ruiz del gobierno de Oaxaca. Se habla de un acuerdo importante entre la bancada del PRD y varios senadores panistas y de que la línea viene de la Secretaría de Gobernación.

¿Acaso la cabeza de un mandatario estatal se convirtió en moneda de cambio para garantizar una toma de posesión tersa de Felipe Calderón? Es pregunta.

JOSÉ CONTRERAS