Malean a niños de Oaxaca
publicado el 13 de noviembre en Excélsior
Para los niños oaxaqueños cada día que pasa con las escuelas cerradas significa no sólo la pérdida de clases sino que, de acuerdo con especialistas, les provoca severos daños a su salud mental y genera conflictos sociales que costará mucho trabajo revertir.
Consultado por Excélsior, Mario Luis Fuentes, presidente del Obser-vatorio Ciudadano de políticas de niñez, adolescencia y familias, advirtió que en poco tiempo se harán visibles las graves consecuencias del desamparo en que autoridades e integrantes del movimiento han dejado a los menores de edad: incremento en adicciones, deserción escolar y delincuencia.
De hecho, es previsible que los índices de accidentes caseros, violencia, maltrato y abuso sexual contra niños y jóvenes se hayan disparado en las últimas semanas debido a la frustración de los padres por la pérdida de su capacidad económica, la incertidumbre del fin del conflicto y el tener a sus hijos todo el día inquietos en casa o en la calle, indicó.
Fuentes dijo que la situación que se vive en Oaxaca es tan grave como las secuelas del paso de un huracán, salvo que nadie se conmueve ni aplica programas de ayuda emergente.
"Hay cientos de miles de niños y adolescentes abandonados en las calles de Oaxaca, ¿quién los orienta, quién los protege del peligro o les genera actividades que les garanticen desarrollo educativo sano?"
Fuentes ha dirigido el IMSS, el DIF y los Centros de Integración Juvenil. Advirtió que las experiencias que están viviendo los niños oaxaqueños cambiarán por completo su noción de convivencia social. Vivir en un entorno de violencia cotidiana, ver encapuchados, conflictos, podría crear la sensación en los más pequeños de que eso es correcto y que desafiar a la autoridad sea patrón de comportamiento.
"No dudaría que en los próximos años se observe un incremento en las adicciones al alcohol y drogas entre los jóvenes, que aumente la delincuencia y que los procesos de deserción escolar se incrementen porque los jóvenes no le verán ningún sentido a ir a la escuela".
Fuentes consideró que las autoridades federales y estatales han minimizado la gravedad del problema, suponiendo que con el regreso a clases estará subsanado.
Reflejos en el salón de clases
Yoalli Navarro, secretaria técnica del Observatorio Ciudadano de la Educación, coincide con esta percepción de parte del gobierno. Explica que, contrario a lo que ha declarado en días pasados el secretario de Educación Pública, Reyes Tamez, desde el punto de vista académico será imposible recuperar el tiempo que se ha perdido.
Asegura que de por sí los días efectivos de clases en el ciclo escolar son pocos y muchos temas o no se ven o se exponen rápido; recortando los días, el nivel de aprovechamiento será muy bajo. "Para los niños, tener unas vacaciones tan largas puede resultar incluso divertido, pero se verán las repercusiones de haber pasado tanto tiempo sin la disciplina de levantarse temprano, acudir a la escuela, hacer tareas y aprender cosas nuevas", explicó.
Es importante, añadió, ver la imagen que los niños pueden formarse de sus profesores, y los valores y principios que les detectan.
Los adultos llegan a entender las luchas de los maestros y el pueblo oaxaqueño, pero el niño pregunta "¿cómo mi maestro puede impedirme la entrada a la escuela?", argumentó.
Lo más grave, de acuerdo con Navarro, es que muchos niños estuvieron y estarán expuestos a situaciones que les causen temor y el sentimiento de que la escuela ya no es un espacio seguro; no se puede aprender en un ambiente pedagógico en el que no se siente protección.
"Salir de casa y ver autos quemados, que el entorno se haya vuelto peligroso o escuchar balazos, sobre todo en los más pequeños genera traumas porque no hay capacidad de entender lo que sucede", explicó.
También advirtió repercusiones negativas en quienes tuvieron que abandonar sus comunidades para ir a otros estados o a colegios particulares: el que ha estado siempre en una escuela pública y de pronto llega a un sistema distinto puede tener problemas de adaptación e incluso los compañeros pueden discriminarlo porque saben que una situación complicada lo llevó ahí.
Navarro y Fuentes coincidieron en que, terminado el conflicto, los niños necesitarán ayuda psicológica para superar los daños en su salud mental. "Puede que profesores con un perfil más humanitario, lo hagan por su cuenta, lo que es poco probable por la prisa de acabar el programa".
Mario Luis Fuentes dijo que, además, se debe crear políticas públicas de ayuda a la comunidad, desde la restauración de servicios públicos hasta trabajo social con toda la población.
México cuida la educación sólo en discursos, acusan
Mario Luis Fuentes y Yoalli Navarro, representantes de organizaciones civiles vigilantes de políticas públicas, coincidieron en que los derechos humanos de los niños a recibir educación y tener una vida libre de violencia son trastocados sin que el gobierno federal, el de Oaxaca , ni las organizaciones integrantes de la APPO, se responsabilicen de ello.
"No ha habido la solidaridad ni el compromiso de ninguna estructura de gobierno o sindical, sino que han asumido actitud totalmente irresponsable, suponiendo que bastará con regresar a clases", indicó Fuentes.
Yoalli Navarro advirtió que la educación en Oaxaca incumple el precepto constitucional y universal: ahora está reservado sólo para los que gozan de cierta posición social y pagan un colegio privado o se mudan a otro estado.
La educación en Oaxaca se ha convertido en un bien que requiere mucho esfuerzo y genera en los niños un sentimiento de orfandad, huella difícil de borrar, dijo.
Navarro aseguró que la falta de interés que ha mostrado el gobierno evidencia que la política educativa del país es un asunto prioritario sólo en los discursos.
"Desde el Observatorio Ciudadano de la educación, nuestra principal preocupación es dar seguimiento a la violación del derecho constitucional de miles de niños a recibir educación, además de que los niveles educativos no están para prestarnos esos lujos, nos preocupa que no es la educación un tema prioritario sino que se pone muy por debajo de los intereses políticos", explicó y pidió a la sociedad civil alzar la voz para exigir que la educación sea un derecho universal y de calidad.
Urgen frenar maltrato infantil
Nils Kastberg, director en Latinoamérica del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) señaló durante su reciente visita a México que los altos índices de maltrato a la infancia, y otras formas más graves de violencia en el país, requieren no sólo la atención de los gobiernos sino que la sociedad en general deje de tratar a los niños como si no fueran personas.
Destacó que los estudios señalan que en América Latina la familia es el lugar donde los niños sienten que más se violentan sus derechos. Erradicar el problema significa desechar la cultura "adultocéntrica".
"Tenemos que empezar por romper la indiferencia y sentir un poco de indignación, o mucha, ante estas injusticias contra niños y adolescentes; hay que empezar a pensar en contribuir para crear un ambiente más protector para los niños", dijo a Excélsior en entrevista.
Kastberg explicó que en toda la región la sociedad tiende a reducir la autoestima del adolescente y es culturalmente proclive a maltratar a los niños o a verlos como propiedad de los padres.
El representante de la ONU urgió un cambio de actitud que empiece en la familia, en la escuela y en los entornos más cercanos a los niños.
"Somos una sociedad demasiado adultocéntrica y las leyes no van a cambiar a Latinomérica; primero tiene que cambiar la cabeza, es muy importante tener un marco protector, pero estamos llenos de leyes que no se cumplen", explicó.
Abuso sexual y discriminación
Al preguntarle sobre los problemas más críticos de la infancia en México, el funcionario consideró preocupantes los altos índices de abuso sexual que se registran en algunos estados del país y mencionó el caso de Yucatán en donde una de cada diez jóvenes reconoce que han abusado de ella sexualmente.
"Creo que en todo caso muy probablemente es una subestimación; es un tema donde hay tanto silencio que se genera una complicidad intergeneracional que pasa de padres a hijos. Hay que romper estos círculos viciosos, tenemos que ir generando un movimiento en los distintos entornos donde hay adolescentes para involucrarlos en actividades alternativas", recomendó.
Educación no discriminatoria
El representante de UNICEF destacó que una de las herramientas más eficaces de protección a la infancia es la educación. Dijo que México destina a ese rubro dinero suficiente pero falta poner atención en la calidad y vigilar que no haya discriminación a niños por motivos económicos o por ser indígenas o discapacitados para evitar su deserción.
"Hay muchos niños que no se sienten bienvenidos en la escuela: tenemos en México altos niveles de exclusión de niños discapacitados, si eres una niña indígena, adolescente y encima tal vez sorda, podemos predecir que no vas a estar en la escuela", comentó.
También recomendó mejorar los mecanismos de los gobiernos para intervenir cuando un niño es maltratado, pues señaló que los policías suelen desentenderse del entorno familiar del niño abusado y que médicos y maestros se sienten frustrados porque sus denuncias no prosperan.
Al recordar que en México el maltrato infantil no está explícitamente prohibido, indicó que en Latinoamérica sólo cuatro países han legislado en contra. "Es increíble que no hayamos todavía ni siquiera creado los marcos protectores", lamentó.
Dijo que los gobiernos deben tender a incrementar el gasto social y desterrar la corrupción y, para que el dinero rinda, se deben buscar programas que realmente impacten en la población.
Atención especial a adolescentes
Kastberg dijo que un sector de la infancia que requiere especial atención es el de los adolescentes. Para ellos deben crearse programas que los hagan sentirse incluidos en sus comunidades y que les garanticen actividades recreativas sanas.
Kastberg habló sobre la responsabilidad que deben tener los medios de comunicación en la imagen que de los jóvenes están proyectando, pues es frecuente que la mayoría de las noticias que los involucran sean acerca de actos ilegales, cuando la mayoría de los delitos son cometidos por adultos.
La escuela es otro entorno que tiene que mejorar en calidad e incrementar el número de horas, pues el promedio de 4.5 en México es muy bajo. "Con eso no vamos a construir una Latinoamérica que funcione mejor; otras regiones nos van a seguir pasando encima si no damos más oportunidades", señaló.
El funcionario también dijo que existen graves deficiencias en la aplicación de la justicia a los menores y que con frecuencia son víctimas de discriminación, e incluso encarcelados por delitos que a los adultos se les perdonan.
LUCÍA IRABIEN

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