martes, noviembre 14, 2006

Evitando la escalada...

por Leopoldo Mendívil
publicado el 14 de noviembre en La Crónica


Firmado por la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo, reivindicador de los estallidos del lunes antepasado, recibí un largo comunicado que luego de lanzar las acusaciones conocidas contra los poderes político y económico, dio los motivos de su presunta acción; y como usted debe conocer razones y explicaciones, sean las que fueren, le transcribo la parte fundamental de ese texto:


“… Las detonaciones del pasado 6 de noviembre tuvieron por objeto sacudir la conciencia ciudadana y cimbrar los cimientos de las relaciones sociales opresivas y de sus instituciones espurias, ante la brutal represión de las fuerzas federales en distintos puntos del país. Fueron un grito de protesta e indignación frente a la simulación y el abuso de los señores del poder y del dinero que de manera facciosa mantienen secuestrada a la Nación; así como una demostración de fuerza y capacidad dirigida —en calidad de advertencia— a los dueños de las empresas nacionales y transnacionales que financiaron el fraude de Estado y que se encuentran detrás de las fuerzas federales de ocupación en el estado de Oaxaca.

“Nuestras acciones no fueron de ningún modo actos terroristas o de provocación que tuviesen por objeto atentar contra la población civil, generar inestabilidad política o reforzar las tendencias autoritarias de la élite neoliberal. Más bien, la inestabilidad política, así como el estado policiaco y de excepción con que se pretende blindar el debilitamiento de la élite en el poder, constituyen los signos más evidentes de la crisis de legitimidad del orden político institucional del estado, en que se encuentra el sistema de dominación y apropiación capitalista y neoliberal.

“Si a los artefactos explosivos les hubiésemos añadido metralla, si las hubiésemos colocado en instalaciones —o simplemente al paso— de las fuerzas federales policiacas y militares o de algún otro blanco político, si hubiésemos ocultado dentro de ellas las espoletas de encendido y agregado un dispositivo de caza-bobos para evitar que fuesen desactivadas, el daño material y humano que éstas producirían sería incalculable y entonces sí se estaría dando lugar a un escalamiento sensible del conflicto. Pero ese no fue, en modo alguno, nuestra pretensión.

“Las detonaciones del 6 de noviembre tuvieron y siguen teniendo un propósito esencialmente contensivo y disuasivo. Se trata de advertir a la élite neoliberal de las graves consecuencias que para el país traería consigo el acrecentamiento de la represión en Oaxaca y, contra los distintos movimientos sociales de protesta, en el plano nacional. Se trata de poner un freno a la represión gubernamental y a la guerra sucia neoliberal, para evitar, hasta donde sea posible, el escalamiento del conflicto armado latente en nuestro país.

“Mientras no salgan las fuerzas federales de ocupación en Oaxaca, y el gobierno federal panista siga respaldando a URO, reiteramos nuestra decisión de seguir dirigiendo y ampliando nuestro accionar político-militar contra las empresas e instituciones responsables del fraude de Estado, por medio de nuestros comandos, en cada uno de sus radios de operación, y en coordinación con otras organizaciones revolucionarias hermanas.

“Hacemos un llamado al pueblo de México: 1) a impulsar la articulación de sus diferentes movimientos sociales y políticos, de sus tiempos y estrategias diversas, y de sus respectivas formas de lucha y organización; 2) a detener y derrotar la guerra sucia neoliberal con la que la élite en el poder pretende imponer al presidente espurio y profundizar la depredación neoliberal; y 3) a defender y radicalizar la democracia popular participativa mediante la realización de un Nuevo Constituyente, del cual emerja la tarea de rescatar a la patria y dar a luz el nuevo proyecto de nación, desde hace tiempo, en proceso de gestación”.

Hasta aquí la parte esencial del texto. Cabe agregar que la TDR-EP es un grupo escindido del EPR del que se separó debido a sus desviaciones revolucionarias y hoy es el organismo guerrillero más fuerte y articulado de cuantos existen en el país.

Cabe, sin embargo, subrayar lo que la semana pasada aquí le dije y el texto alude: Los herederos de las guerrillas surgidas luego del ’68 evitan el daño a la población; de ahí el propósito esencialmente contensivo y disuasivo de los estallidos, pero la advertencia que entrañaron, “para evitar, hasta donde sea posible, el escalamiento del conflicto armado latente en nuestro país”.

Ayer, Pablo Hiriart dibujó el panorama repetitivo de las escaladas sexenales de amenaza que siempre siguen a las acciones de quienes saben construir ambientes para incitar a los que saben disparar…

Ahí está el ambiente y ahí, también, los actores anónimos que también hacen su guerra por Internet. ¿Dará la autoridad constituida alguna respuesta? Lo dudo…

PERO LA ESCALADA…
… sigue, cada vez más cerca de los periodistas… El sábado pasado, Lolita de la Vega recibió una amenaza que por lo burda y lo grotesca bien puede ser un dispositivo asusta-bobos..., ¿pero si no?... Porque además el remitente se habría identificado, y no con nombre de guerrilla sino con el suyo propio… Pero es así —insisto en la referencia a Pablo Hiriart— como se construyen los ambientes para los marios aburto que suelen gestar estas situaciones… Como quiera que sea, este espacio y quien lo escribe envía su solidaridad a la colega De la Vega…

¿QUÉ LE PARECERÍA…
… el nacimiento de la primera delegación política autónoma del Gobierno del Distrito Federal?... ¿Una mariguanada?... Pues independientemente de lo que podamos pensar los mortales comunes y corrientes, el asunto va en camino y tiene una interesante serie de caminos y recovecos que pronto podrán integrarlo a la larga serie de desmesuras que estamos viviendo en este país donde Kafka no dudaría en confesarse analfabeta político sin acceso al PRINEA, para complicar su situación y para ver si nos acostumbramos… Mañana le cuento la historia…

LEOPOLDO MENDÍVIL